• Opinión

    Carta abierta a Silvio Rodríguez y a Carlos Alberto Montaner

    En las últimas semanas he estado al tanto de la controversia generada entre el cantautor Silvio Rodríguez y el periodista Carlos Alberto Montaner. Esto ocurre en momentos en que Cuba está siendo objeto de una de las más fuertes campañas mediáticas que se hayan efectuado. Entonces como buen cubano he decidido participar.

    Silvio: Varias generaciones te conocemos, tú sueñas, creas incansablemente, cantas y compones asombrosas canciones. Tus cualidades más relevantes han sido mantener perennemente una actitud crítica a lo que consideras debes ser cambiado y una posición consecuente ante la vida, eres de esos hombres que en los momentos peligrosos y difíciles “quieren seguir jugando a lo perdido” y sigues imaginando travesuras en tu afán de “multiplicar panes y peces”. De los que no temen  a las amenazas de ser arrastrado por sobre rocas y proclama a todos los vientos la “necedad de vivir sin tener precio”. Como creador, nunca has auxiliado ingenuamente a la reacción internacional en sus propósitos de desaparecer a la revolución entre las llamas. No permitirás que tu obra se incinere también en esos fuegos.

    Montaner: Haciendo un recorrido por tu pasado voy a comenzar con un artículo reciente que apareció en el periódico Granma  www.granma.cu del periodista canadiense Jean Guy Allard donde informaba sobre tu historia personal. En el artículo sobresalen algunos aspectos que deseo puntualizar:

    ¿Es cierto o no, que el 26 de diciembre de 1960, fuiste arrestado en La Habana junto con otros 16 terroristas porque pertenecías a una red que ponía bombas en tiendas y cines de la ciudad?  ¿Es verdad o no que en julio del 2007, el terrorista y agente de la CIA Antonio Veciana (famoso por su vinculación a frustrados atentados contra Fidel) confirmó en un programa en la radio  de Miami, que las llamadas “petacas incendiarias” y otros artefactos terroristas encontrados al “grupo de Montaner”, procedían de los talleres de la CIA?

    ¿Fuiste o no condenado a una larga sentencia de prisión por terrorismo? ¿Escapaste del centro de detención?  ¿En Miami, ratificaste tus vínculos con la CIA en una entrevista con el periodista Ángel de Jesús Piñera de la revista Avance, publicada el 27 de abril de 1962, al admitir que pertenecías a la jefatura nacional de Acción y Sabotaje de Rescate Estudiantil, afiliado a las redes subversivas y terroristas activadas por la CIA en Cuba? ¿Integraste en abril de 1962, las filas de la CIA?

    ¿Es cierto lo que aparece en un texto de la agencia UPI, del 20 de julio de 1963, retomado por el New York Times, en el que se recalca cómo te declaras “portavoz” de las Unidades Militares Cubanas del Ejército de Estados Unidos conformadas por la CIA?.

    No voy a referirme a que también se te vincula a la muerte del sacerdote jesuíta Ignacio Ellacuría y de sus colegas (predicadores de la Teología de la Liberación), por los furibundos ataques que les hicieras unos días antes de que los asesinaran el 16 de noviembre de 1989 militares salvadoreños.

    Si quieres o no responder, lo dejo a tu albedrío y a tu conciencia. Estas informaciones pueden ser demostradas y comprobadas.

    Silvio Rodríguez preguntó en su poema ”¿si los miles de cubanos que perdimos familia /en atentados de la CIA hiciéramos una carta de denuncia / la firmaría Carlos Alberto Montaner?”.  En tu primera misiva manifestaste que sí lo harías. Te resultó fácil responder, aunque tu comportamiento en todos estos años ha demostrado lo contrario. Voy a modificar la pregunta hecha por Silvio llevándola de un hipotético futuro a un pasado real y comprobable por todos. ¿Has firmado aunque sea una carta por causas nobles? Vamos a precisar cuál ha sido tu posición ante relevantes hechos que han ocurrido en los últimos 40 años.

    ¿Has criticado a los terroristas de la CIA, que a su vez son los de la mafia cubano americana de Miami, por ser los causantes de la muerte de 3 mil cubanos en actos violentos? ¿Has firmado alguna declaración o desarrollado alguna campaña contra los autores confesos de la voladura en pleno vuelo de un avión de cubana de aviación con 73 pasajeros civiles en 1976? Rolando Bosh y Luis Posada Carriles han ratificado en Estados Unidos ante las cámaras de TV su responsabilidad en el atentado. ¿Por casualidad, son ustedes amigos? Es posible que respondas utilizando sofismas o retóricas huecas, pero con seguridad jamás has hecho nada a favor de estas denuncias.

    ¿Y sobre la guerra contra Irak? ¿Que has dicho sobre la agresión a Afganistán? ¿Y qué de las aberraciones que se cometieron en las cárceles de Estados Unidos en Abu Ghraib? ¿Y sobre los miles de “muertes colaterales” que provocan los aviones de Estados Unidos en Irak y Afganistán? ¿O dicho algo sobre el genocidio del ejército israelí contra los palestinos?.Allí existen más de 7 mil presos y se les aplican torturas. ¿Reprochaste las invasiones de Estados Unidos a la liliputiense Granada o a Panamá? ¿Has criticado que en la cárcel de Guantánamo torturan a los prisioneros? ¿Hiciste campañas contra las dictaduras latinoamericanas? Qué puedes decir sobre las tiranías de los Somoza o la de Pinochet o la de los militares argentinos?  ¿Has criticado los vuelos secretos de la CIA en Europa? Sería un excelente tema para El País.

    ¿Y sobre el maltrato a las decenas de miles de inmigrantes? ¿No hay un sin número de cárceles secretas en España? ¿Qué hay con el ajusticiamiento en unos pocos años de más de 1000 reos en Estados Unidos?  ¿Y las palizas que infirió la policía danesa a los manifestantes en Copenhague? Conozco que apoyas apasionadamente a los golpistas hondureños que luego de tomar el poder asesinan a los opositores civiles.

    Falta averiguar tu posición en cuanto la dictadura de Franco. Vives en España. El dictador murió siendo un anciano luego de detentar el poder durante 36 años. Asesinó a miles de ciudadanos españoles y fusiló a revolucionarios presos. De acuerdo a los parámetros que dices defender, fue un blanco perfecto para tus “análisis” críticos y campañas.

    Las respuestas son conocidas de antemano. Con este triste pasado, cómo eres capaz de responder a Silvio que firmarías una carta denuncia a la CIA.  Le mentiste a Silvio Rodríguez y a todos. No puedes ser honesto en tus preguntas y respuestas, porque jamás has tenido una sola  acción a favor de una causa meritoria. No has defendido nunca la libertad, la independencia y la soberanía de los pueblos. Sin ética y principios siempre has atacado a quienes luchan por la igualdad y la justicia social. Lo señalado antes puede ser comprobado por medio de Google, Yahoo u otros buscadores internacionales.

    ¿No te preguntas el por qué nunca han podido con la revolución cubana? José Martí, poco antes de arribar a Cuba sobre un pequeño bote en un mar embravecido, andaba por las calles de Nueva York con los zapatos rotos y llevaba en los bolsillos el dinero recaudado centavo a centavo entre los obreros tabacaleros de Tampa. Esos fondos eran para organizar la expedición de La Fernandina, la que fuera abortada por el gobierno de Estados Unidos. En el 1895, los generales Antonio Maceo, Máximo Gómez, Calixto García y otros patriotas y en 1956, Fidel, el Che y Raúl organizaron sus expediciones para regresar a Cuba con los escasos recursos obtenidos de donaciones de humildes revolucionarios. En todos los casos estos hombres vinieron a ofrendar sus vidas. Nunca le pidieron ayuda al Imperio. ¿El secreto?  Ideales por los que morir, amor a Cuba, valor, ética, desinterés, honradez.

    Los terroristas de antes y los “disidentes” de ahora han reconocido y reconocen que reciben paga del gobierno de Estados Unidos para actuar en contra la revolución cubana. Ahora aplican una nueva modalidad que consiste en otorgar, a través de instituciones internacionales, premios a los “disidentes” acompañados de grandes sumas de dinero. El ejemplo más destacado (no el único) es el de Yoani Sánchez, quien por esta vía ha obtenido un total de 80 mil dólares. Caudal que guarda celosamente y no paga siquiera los impuestos  establecidos. Por cierto impresiona la prosperidad que has alcanzado como periodista. Conocemos que tienes dos viviendas una propiedad horizontal en Brickell Avenue, Miami y la otra en El Retiro, Madrid. Deberá ser  muy costoso para tus bolsillos los viajes entre estas residencias.

    Vivimos en un mundo desigual e injusto donde unos miles de familias absurdamente ricas saquean al resto de la humanidad, para disfrutar una riqueza ostentosa e insensata. Un planeta en que aumenta el poder de las transnacionales y su lucha por saquear a otros países. En donde crece la fuerza del complejo militar-industrial; el número de bases de Estados Unidos en el extranjero llega a 800 y se eleva incontenible la producción y venta de armas. En un mundo que peligra a causa de un sistema económico social irracional, que en búsqueda de ganancias estimula el consumismo y destruye a pasos de gigante el medio ambiente lo que hace posible la eliminación de la especie humana.

    En el que disminuyen apresuradamente los campesinos, garantía del cuidado de la naturaleza y crecen inmensas e hipertrofiadas ciudades con sus cinturones de favelas, las que se harán imposibles de administrar. Un mundo donde existen millones de hambrientos y analfabetos, sin viviendas, médicos, escuelas, agua, electricidad, teléfono, carreteras. En el que veremos surgir nuevas y mortíferas epidemias gracias a la explotación disparatada de los recursos. Donde son comunes la explotación del trabajo infantil, la xenofobia, la discriminación de los negros y de la mujer.

    En el que crece la explotación, el trabajo precario, las prohibiciones de organizarse en sindicatos, los despidos masivos, el perenne desempleo y la falta de seguro y asistencia social (en los del G-7 y en otros países europeos sucumbe irremediablemente el estado de bienestar social, disminuye (y disminuirá) el poder adquisitivo y su nivel de vida). En donde las guerras actuales (y las que aparecerán  ya que el sistema las necesita), han provocado en los últimos 50 años decenas de millones de muertos. Donde se extiende y a veces  predomina la inseguridad ciudadana, los asaltos, secuestros y asesinatos, el crimen organizado, el tráfico de drogas y de armas, el comercio de órganos de niños, la trata de mujeres, la prostitución de adultos y de niños, la pedofilia y la pornografía infantil. En donde, los gobiernos de los países ricos inventan estratagemas sobre el terrorismo para asustar  a sus pueblos y así eliminar paulatinamente sus libertades democráticas. Y la tortura por parte de las autoridades se torna una práctica normal en muchos de ellos. En el que la tortura por parte de las autoridades se torna una práctica normal en muchos países. En un mundo en el que prepondera la más amplia de las corrupciones, y los banqueros, empresarios y funcionarios gubernamentales se enriquecen ilimitadamente.  Un mundo ciego en el que para sostener la riqueza de 20 países (los que tanto admiras) el sistema requiere mantener en el subdesarrollo al resto de la humanidad. Una realidad incuestionable que demuestra como el sistema capitalista ha demostrado su incapacidad para solucionar los problemas del mundo y  está y estará en el futuro sumido en una agónica y permanente crisis estructural.

    ¿Cómo te atreves, en medio de un universo a todas luces enloquecido, injusto y desigual, que se encamina a una tragedia, a mentir y juzgar a Cuba? País en el que estos horrores no se manifiestan o lo hacen en formas mucho más atenuadas, aunque tú y los iguales a ti propaguen calumnias incesantemente.

    Si no conociéramos que eres un agente pagado por la CIA serían ridículas y descabelladas tus acometidas. No niego los muchos errores de la revolución en estos 50 años. Sólo se comprenden por lo inédito del experimento, el acoso permanente al que se ha visto sometida Cuba y a una buena dosis de quimeras y utopías que tenían como fin hacer mas libres, dignos y justos a los hombres.

    Hablas con absoluta devoción de la “libertad de prensa”.  No pasan de 6 ó 7 las agencias internacionales de países ricos, que son responsables de más del 90% de la información que se recibe en los hogares de todo el mundo.

    ¿Quienes trazan los criterios editoriales de El País?  Los dueños ricos dictan las líneas editoriales y los periodistas las cumplen o son expulsados a la calle.

    Un puñado de grandes corporaciones controlan las agencias informativas, la prensa, los canales de TV, las emisoras de radio y la producción de filmes en todo el planeta. Todos estos poderosos medios pertenecen a empresarios y accionistas, quienes  invariablemente son reaccionarios y a través de ellos divulgan su ideología y estigmatizan a los que no piensan igual. Entonces, “la libertad de prensa” a que te refieres es la “libertad de los dueños” para publicar de acuerdo a sus intereses. De acuerdo a tu tan ponderada libertad de prensa ¿Escribiste alguna crítica sobre los 650 periodistas asesinados en la América Latina de 1977 hasta la fecha?  Solo en Colombia murieron 136. Acaba de ser asesinado el 7mo periodista en Honduras.

    ¿Recuerdas cuando el gobierno de Estados Unidos y la mafia cubano americana organizaban y estimulaban el secuestro de barcos y aviones cubanos para llevarlos a Estados Unidos? ¿Que pasó entonces? Ciudadanos estadounidenses y de todo el mundo, comenzaron a secuestrar aviones comerciales poniendo en peligro  la seguridad de sus pasajeros. Esta epidemia terminó cuando  Cuba anunció que devolvería a los Estados Unidos a los que secuestraran un avión y lo trajeran a Cuba. Ojalá no ocurra de nuevo algo parecido y en vez de secuestrar aviones, los presos políticos, comunes y los inmigrantes o sea, cualquiera de los que las autoridades vejan, maltratan y mantienen hacinados en prisiones inadecuadas, opten por huelgas de hambre como forma de protestar.

    Uno de tus temas favoritos es el de la democracia. ¿Recuerdas cuando la mayoría de los estadounidenses no querían la guerra contra Irak? Anoche conocí por la “gran prensa” que la mayoría de los alemanes no quieren que sus soldados estén en Afganistán, pero siguen allí… ¿No recuerdas que hace unos años la mayoría de los españoles no querían involucrarse en la guerra contra Irak? He usado conscientemente varias veces la palabra “mayoría”. ¿La Democracia no es el gobierno de la mayoría? Al parecer hay “fallos democráticos” en Estados Unidos y en Europa.

    ¿Cuál democracia donde la mayoría de los electores no determina nada luego de emitir su voto cada x años? ¿Qué democracia si los gobernantes hacen cosas que la mayoría de sus electores no quiere? O será que la democracia del sistema capitalista es igual a la de los griegos. Pero los helenos no engañaban a nadie. Todos sabían que en las “polis” no votaban las mujeres, los no nacidos en la ciudad, ni los esclavos. ¿Cuantos votan en la democracia de Estados Unidos? Solo la mitad de los electores concurren a las urnas y el Presidente es electo por solo uno de cada cuatro estadounidenses. Un candidato al Congreso necesita invertir unos 7 millones de dólares en su campaña, para lograr ser electo senador. Es sabido como Bush (hijo), le robó a Al Gore las elecciones presidenciales en el 2000.

    Es absurdo como arremetes contra la democracia socialista cubana, cuando hay tanta corrupción en los procesos electorales de occidente. El sistema electoral cubano es imperfecto y con reales necesidades de cambios para hacerlo mejor. Pero en ningún  otro país del mundo, el pueblo comienza a partir de sus zonas de residencia a proponer y a elegir  libremente a sus dirigentes, sin la participación o tutela del partido y campañas de publicidad millonarias.

    Otro de los ataques preferidos es argüir que la revolución necesita del bloqueo para achacarle la difícil situación que sufre el país y así excusar sus errores. Es una declaración gastada, risible e incierta. Una persona inteligente comprende que Estados Unidos no elimina su bloqueo porque si lo hiciera la economía cubana se fortalecería. Recuerdo las palabras de Fidel cuando de manera jocosa comparaba el bloqueo con un hombre que amarrado de pies y manos era tirado al mar. Entonces, los que lo habían lanzado al agua gritaban al unísono y en jolgorio: “miren, no nada”.

    ¿No llama la atención que pese al bloqueo que dura ya 50 años, el apoyo del gobierno estadounidense con sumas millonarias a la reacción interna (declarado públicamente), las agresiones terroristas y las campañas ideológicas que realizan los medios occidentales contra Cuba no hayan podido derrotar a un pequeño pueblo que solo pide lo dejen construir en paz su modelo propio de socialismo? ¿No será que nuestra experiencia con todas sus imperfecciones, tiene muchas conquistas que mostrar, posee fuerzas propias y es considerado por muchos un hermoso proyecto (ahora en proceso de mejorarse) que algún día deberá ser emprendido por la humanidad si no quiere perecer?

    Como ciudadano cubano quiero expresar algunas reflexiones al calor de los ataques que se realizan contra mi país.

    La Revolución Cubana ha mostrado una vez más su capacidad de resistir los embates del enemigo, y resurgir como Ave Fénix. No debe sorprendernos que quizás algún día demos gracias a esta “campaña” (en la que participa con denuedo Carlos Alberto Montaner) por las experiencias que nos deja. Esta maniobra  intenta convertir a un “preso común” en un mártir ideológico; a una “bloguera oportunista, sin cultura y talento” enriquecida al calor de sus maniobras, en una valiente, experimentada y sagaz  periodista luchadora por la libertad (sugiero leer “Conversaciones con la bloguera Yoani Sánchez por Salim Lamrani  publicado el 14 de abril en Rebelión) y a unas llamadas “Damas de Blanco”, que reciben paga (reconocido por ellas ante las cámaras de televisión) del propio gobierno de los Estados Unidos y de los terroristas de la mafia cubano americana, en emulas de las dignas Madres argentinas de la Plaza de Mayo.

    Se ha demostrado lo prioritario y determinante que es el mantener a la revolución en las calles, el impulsar los actos de apoyo en los centros de trabajo, en universidades y escuelas, el realizar actos culturales y políticos de compromiso revolucionario, que debemos prolongar hasta que derrotemos esta agresión desatada por los medios y las agencias enemigas.

    Estamos inmersos en un nuevo mundo digital y hay que aprender a batallar en este original y cada vez más importante escenario. El ciberespacio no se lo podemos dejar a los enemigos que poseen un inmenso arsenal mediático. Y no olvidar que existe una nueva generación de cubanos que del socialismo solo ha conocido el Período Especial con sus dificultades, y pueden no valorar en todo su alcance las grandes conquistas de la Revolución dado a que no conocieron el pasado. Para ello se requiere rediseñar y adecuar la estrategia de lucha de ideas con todos los medios que poseemos (que no son pocos si los sabemos usar con inteligencia). Una estrategia que contemple una mayor y real “participación” de los jóvenes en el combate ideológico y político. Dar rienda suelta a su desbordante imaginación, entusiasmo y conocimiento de las nuevas tecnologías.

    Los intelectuales revolucionarios, que constituyen la mayoría  y son claves en esta lucha,  pueden ser mucho más activos en el combate ideológico. Hacer realidad lo que expresara Raúl y elevar sin miedos el papel de la crítica y la cultura del debate. Aumentar el rol de los periodistas y la crítica desde el punto de vista revolucionario. Adoptar la iniciativa e informar primero sobre nuestros problemas antes que los medios extranjeros. Estimular la crítica y la discusión entre revolucionarios y el enfrentamiento directo con los contrarrevolucionarios. Valorar como realzar una mejor divulgación de nuestra realidad en el extranjero. Es indispensable continuar elevando nuestro orgullo de patriotas y revolucionarios cubanos, especialmente entre nuestros jóvenes.

    Silvio: Hay una anécdota que me place contar: un escritor mediocre, adversario de Rubén Darío, publicó fuertes y repetidas críticas al poeta. Ante la preocupación de un amigo que lo instaba a responderle de inmediato y de igual forma, Rubén se negó y en voz baja y mirada maliciosa le dijo: ¿quieres inmortalizarlo? De seguro al pasar un centenar de años los cubanos te seguirán evocando y escucharán emocionados tus canciones. Nadie recordará a Montaner. Y si alguna vez alguien se refiere a él, será por este singular debate entre un patriota de corazón y artista excepcional y un periodista que como los condotieros de la Italia papal vendía, no su lanza y sí su pluma y su honra al mejor postor.

    Saludos respetuosos,

    Francisco Martínez, Ingeniero
    http://lapolillacubana.wordpress.com

    Comp. fotg. RCBáez_¿Oíste, Montaner?

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  • Entrevistas

    Silvio Rodriguez:“Siempre hay cosas por decir”

    El poeta cubano habla de su último disco, Segunda cita, de su compromiso social y político, y de la influencia de personajes como Atahualpa Yupanqui, Fernández Retamar y el Che Guevara.
    Por Sergio Marelli / Periodista
    Silvio Rodríguez pertenece a esa estirpe de juglares para quienes la palabra es un ardiente oficio que combina la siembra con el vuelo, alguien que no está en los mercados grandes de la palabra pero dice lo suyo a tiempo y sonriente. Rabelais decía no ser lo suficientemente docto como para tomar la luna con sus dientes, pero Silvio, trovador errante, enciende las hogueras, convoca luciérnagas y sabe el nombre de la chispa que salta de la crepitación hacia la noche. Su sed no se entretiene fácil, no acepta la poesía rumiante que no altera la digestión del poeta; su poesía es la de los labios que se endurecen para decir bellas palabras. No cría una posteridad de versos según los últimos cánones en boga. Va hacia donde arde la lágrima para convencer que la risa aún es posible. Agrega su paso a los pasos de los que emprenden la larga marcha hacia sí mismos “armados de pecho hasta la frente”, como dijo Vallejo. Hace crecer el plumaje del fuego para espantar todos los fríos, hacer del desabrigo, amparo, y de las resecas manos un cántaro donde los solos sacian su antigua sed; a ellos, los condenados por su rebelión, da su canción de amigo. Sus canciones, aun las de más explícito contenido social, jamás le confieren el carácter de predicador político. Siempre está en la búsqueda de un humanismo sin mordazas, sabe que el alma no es un asunto de tinieblas sino puro y ardiente compromiso terrestre. No es un repetidor de consignas a destajo, un publicista de nobles propósitos, un corredor de ideologías a domicilio. Pero tampoco es un abonado a la podrida pureza del arte puro y su abstracta geometría de almas bellas. Es un revolucionario. Antena que recoge noticias de la magia que anuda las hebras de lo cotidiano. Camina con una brújula encantada siguiendo el ejemplo de los que entregaron a una causa generosa hasta la última gota de sangre, hasta el último hálito de su aliento, convencidos de que la justicia sobre la Tierra no caerá de la distraída mano de Dios, sino será hija de la lucha. A ellos canta desbordado. La historia no es una vía muerta donde se herrumbra el tren de los sueños, piensa Silvio Rodríguez, por eso desecha tentaciones al lado de las cuales, las ofrecidas por el Maligno en el desierto, no son sino inocentes pregones de feria. “Asiente y eres cuerdo, disiente y eres de inmediato peligroso, y quedas atado a una cadena”, escribió Emily Dickinson; por eso Silvio Rodríguez es peligroso para los que quieren cortar la libertad a la medida de su impotencia, ajenos al espíritu de la revolución cuya estatura crece, incesantemente joven, imposible de ser aplastada bajo la inmensa osamenta de la burocracia. “Siempre tendré un enemigo con el semblante arrugado y más cansado que yo. Los que a lo largo de su sombra quieren cortar la medida de toda revolución.” Y, en su último disco, pide: “Superen la erre de revolución. Restauren lo decrépito que veo, pero déjenme el brazo de Maceo y, para conducirlo, su razón.” Este poeta sigue mirando el horizonte con ojos heridos de soñar, dando voces de amor a cuatro vientos, buscando su unicornio azul, apurando las ruinas del infierno, y así seguirá hasta el fin de sus horas, hasta convertirse en una chispa transitoria disuelta en las remotas antífonas que saben las cigarras.
    –Tonada del albedrío es una canción dedicada al Che, ¿qué es lo que más te atrae de su recuerdo?
    –Todavía admiro lo mismo que siempre admiré de él: que fue un hombre capaz de vivir como pensaba. También su insaciable compromiso con la verdad, lo que lo separaba de pensamientos revolucionarios ortodoxos.
    –Sin duda sos un hombre comprometido políticamente; pero como artista, tu compromiso principal es con la belleza, casi no se te conoce un solo panfleto cantado. Me gustaría alguna reflexión tuya al respecto.
    –Yo fui un joven que participó con entusiasmo en la transformación revolucionaria que se produjo en Cuba durante la década del ’60. Entonces trabajé en varios medios de prensa efectivamente muy políticos. Empecé a los 14 años en el semanario Mella, de la Unión de Jóvenes Comunistas; después estuve en la revista Venceremos, del Ejército de Occidente; por último trabajé en la revista Verde Olivo, órgano de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Sin embargo en 1965 escribí una canción contra la discriminación racial que no era un panfleto, sino un reclamo humano. La única explicación que tengo para esto es que junto a mi compromiso social también fui desarrollando un gusto por la poesía y un hábito de lecturas que fue determinante como influencia, a la hora de escribir canciones.
    –¿Cuáles son los retos a los que te enfrentás hoy como artista?
    –En el fondo se parecen mucho a los que tenía cuando empezaba. Siempre hay cosas por decir, pero a veces no sale una nota. Otras uno ve una servilleta, pide una pluma prestada y aparece un montón de palabras. Para mí lo decisivo es tener ganas. Siempre que hay verdaderas ganas, aparece algo.
    –¿Por qué te declarás un trovador antiguo?
    –Porque llega un momento en que lo que fue considerado actual empieza a formar parte de la tradición. La tradición es como una tropa fantasma a la que se le van sumando almas. Cuando nos llega esa hora, lo que llaman actual son unos jovencitos que se parecen a uno mismo cuando tenía 40 menos. Es algo que se ve clarito.
    –En este último disco hay una canción que hiciste con Víctor Heredia. Hablanos de ella, ¿cómo nació?, ¿cómo te resulta la experiencia de componer con otro?
    –No compongo a menudo con otros. Pero Víctor me mandó un poema sobre los niños y no tuve más remedio que ponerle música porque tiene un lenguaje muy tierno. Dice, por ejemplo: “Tu risa enharinada”. Eso me sedujo y le hice una música que me pareció como argentina, aunque no sé, puede que sea una percepción personal. Él incluyó este tema, que se llama Lo cierto, en su último disco. Yo lo iba a poner en Segunda cita, pero después se me ocurrió dejarlo para más adelante y juntarlo con otras canciones con amigos.
    –Recuerdo haber visto un recital tuyo, en Buenos Aires, en la primera fila del teatro estaba Atahualpa Yupanqui, quien se puso de pie para aplaudirte. Antes de ponernos de pie nosotros, para aplaudir la memoria de Atahualpa, te pido me cuentes cuándo lo conociste y qué recuerdos tenés de él.
    –Conocí a Don Ata en febrero de 1985, en Berlín. Fui a disfrutar de un concierto que él daba y, al final, de fresco, me acerqué a saludarlo. No sabía si le iba a gustar que lo fueran a ver tras la actuación, pero me recibió con calidez y hasta me dejó tocar su guitarra. Al día siguiente comimos en Alexander Platz, donde le hablé de amigos comunes que lo mentaban mucho, como Alfredo Zitarrosa y Naldo Labrín. Tiempo después le escribí una cartita y la puse en un disco. Angel Parra me contó que eso le había gustado. Después nos vimos aquella vez en Buenos Aires, pocos meses antes de su muerte. Yo estaba con Eduardo Aute y Yupanqui nos citó en un lugar llamado Los Teatros. Allí lo invité a mi concierto. Me llamó la atención que sólo pidiera una entrada. Pensé que no iba a ir. Así que fue una gran sorpresa saber que estaba aquella noche en la sala. Recuerdo que cuando le dediqué el concierto, el teatro, de pie, lo aplaudió a rabiar. En medio de aquella ovación fue la última vez que lo vi.
    –En Segunda cita hay una canción basada en un relato oral de García Márquez. ¿Cómo fue esa reunión cumbre? ¿García Márquez ya escuchó la canción?
    –Fue algo que pasó hace más de 20 años. Tomamos un avión de La Habana a México, con escala en Cancún. Por raro que parezca, durante la primera etapa del vuelo él y yo éramos los únicos pasajeros. En cuanto vi aquello supuse que era una de las cosas que le ocurrían a García Márquez todos los días y que yo sólo estaba allí para comprobarlo. Fue una travesía de nubes negras y saltos, así que nos necesitábamos el uno al otro. En ese ambiente fraterno él me contó de algunos argumentos pequeñitos que a veces se le ocurrían, casi como imágenes. Él pensaba que aquellas historias minúsculas podían ser canciones. Me contó dos o tres, y al menos dos de ellas las encontré después, puestas como de paso, en sus narraciones. No hay más nada que contar al respecto. Y no: no puede haber escuchado la canción todavía, aunque pienso mandarle un disco.
    –Pasemos del gran novelista colombiano a un muy prometedor narrador cubano, ¿en dónde ha quedado el Silvio Rodríguez novelista? Hace algunos años intentaste probarte en esos terrenos.
    –Permíteme que me sonría, pero me parece que te has confundido. Chico Buarque, Víctor Heredia y Amaury Pérez son los cantores novelistas. Yo sólo soy un fan de lo que son capaces de hacer.
    –¿Cuáles son los misterios de los que te sentís más aficionado?
    –Uno de mis primeros oficios fue el de dibujante. Eso es lo que más hice en aquellas publicaciones en que trabajé de adolescente. Desde entonces me aficioné a la fotografía, por sus valores plásticos, pero también por la alquimia de congelar el tiempo. Todavía ando con cámaras. Pudiera decirse que son mi violín de Ingres.
    –Mirá hacia la puerta, acaba de entrar un cholo. Viene de la eternidad, pero él dice que nunca se fue de Santiago de Chuco, le han pegado duro con un palo y duro también con una soga; quiere sentarse a esta mesa, que le sirvamos un luminoso vino fraterno para seguir soñando, ¿qué le dirías?
    –Que escuché a Ernesto Guevara recitar Los Heraldos Negros. Que lo busque por ahí, por donde andan, y le diga que se los recite, para que vea cómo se le ponen los huesos de gallina.
    –¿Cuándo supiste de la existencia de la poesía?
    –Mi padre me leía poemas cuando yo tenía 7 u 8 años. Esa fue la primera noción que tuve. La de un obrero agrícola, con segundo grado de escolaridad, que leía en voz alta Los motivos del lobo, de Rubén Darío.
    –Hiciste algunos recitales poético-musicales con un quijote hamletiano del Caribe, Roberto Fernández Retamar. Contanos de esa experiencia, y trazá una semblanza de él.
    –No me parece que a Roberto le pueda servir de mucho una valoración mía, aunque en verdad es un querido amigo desde hace años. Él ya era director de la revista cuando yo llegué, jovencito, a Casa de las Américas en 1968. Incluso ya tenía toda una trayectoria literaria, amigo de Lezama y del maravilloso grupo que fundó la revista Orígenes. Cuando yo le conocí, Roberto ya era una de las voces poéticas principales de su generación y además era maestro de algunos de mis amigos, en la Escuela de Letras de la Universidad de La Habana. Roberto ha estado vinculado a muchas cosas que han sido importantes para mí. Para empezar, la mismísima Casa de las Américas y su fundadora, nuestra querida, imprescindible Haydeé Santamaría. Imagínate que recuerdo a Paco Urondo y veo a Roberto; a Roque Dalton y veo a Roberto; a Mariano Rodríguez y veo a Roberto; a Ernesto Cardenal y veo a Roberto; a Julio Cortázar y veo a Roberto… y siempre veo a Haydeé, que es como el alma de todas esas visitaciones. El año pasado, cuando se cumplió medio siglo de la Casa, lo invité a que hiciera conmigo un recital de poesía y canción, y Roberto, que nunca había leído sus poemas allí donde trabaja hace más de 40 años, tuvo el gesto espléndido de hacer el recital conmigo. Unos meses después lo repetimos en el Auditorio Nacional de México DF, con mucho éxito, por cierto.

    –Si pudieras pegarte unas alas, para dónde volarías: el pasado o el futuro, ¿qué imaginás que verías o qué te gustaría ver?
    –Me gustaría ver cosas que hoy pudieran considerarse imposibles: más respeto recíproco, menos peso de intereses mezquinos, más predominio de la solidaridad. Pura utopía.

    –¿Qué puede más en vos, el desencanto o el deseo? ¿Es una batalla que siempre tiene el mismo ganador?
    –Creo que en mí predomina el deseo, aunque a veces tenga días más oscuros.

    –¿Tenés pensado venir a Argentina a presentar el disco?
    –No le tengo mucha fe, internacionalmente, a Segunda cita. Es un disco, en cierto sentido, local. Empezando por Segunda cita, que está llena de referencias al último medio siglo de nuestra historia. Sea señora, Huracán, Trovador antiguo están bastante centradas en nuestra realidad. Pero si resultara gustar, claro que sí, con mucho gusto que lo haría.
    || Fuente: (SUR)

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  • Entrevistas

    Silvio Rodríguez volvió a soltar sus ángeles para una “Segunda cita”

    El trovador cubano Silvio Rodríguez, quien publicó el sentido álbum “Segunda cita”, suerte de segunda parte de “Cita con ángeles” (2003), explicó que el reciente trabajo “tiene como protagonistas a los ángeles de la guarda que velan por los cubanos”.

    Sergio Arboleya / telam.com.ar

    En comunicación con Télam a través de correo electrónico, Rodríguez detalló que “me propuse usar el mismo recurso de los ángeles de la guarda, que tratan de solucionar algunos problemas de los mortales. `Cita con ángeles` fue un disco inspirado por la agresión a Irak y ampliado a situaciones extremas de diversos momentos de la Historia y los países”.

    Silvio, de 63 años, uno de los fundadores del Movimiento Nueva Trova Cubana y uno de los poetas más grandes de la canción iberoamericana, confió que esta continuidad entre ambos discos “es la primera vez que me la planteo”.

    “La posible coherencia de cualquier trabajo cancionístico -abundó- se da generalmente en dos planos que se complementan: el ético y el estético. Y hasta que hacemos la última canción es, más o menos, una asignatura vigente”.

    En medio de ambos trabajos, el autor de gemas como “Playa Girón”, “Te doy una canción”, “El necio” y “La Maza”, dio forma a “Erase que era” un cd doble donde visitó varias de sus primeras canciones.

    Para “Segunda cita” se rodeó de jóvenes instrumentistas y registró sus temas “Toma”, “Tonada del albedrío”, “Carta a Violeta Parra”, “San Petesburgo”, “Demasiado”, “Sea señora”, “El gigante”, “Huracán”, “Bendita (yo fui una vez)”, “Segunda cita”, “Trovador antiguo” y “Dibujo en al agua II”.

    -¿Cómo fue urdiendo el elenco de músicos que lo acompañan en el álbum?

    -Oliver Valdés, el baterista, trabaja conmigo hace más de cinco años junto al trío Trovarroco y Niurka González. Robertico Carcassés, el pianista y director musical, vino a verme hace una década para que hiciéramos algo juntos.

    El es un muchacho que constantemente tiene varios proyectos a la vez, a veces musicalmente muy diferentes. Le gusta la canción, las hace y ha acompañado a trovadores como Santiago Feliú. Aquella vez yo no podía pero lo tenía presente, sabía que iba a ocurrir.

    Feliciano Arango, el bajista, fue fundador del grupo de Emiliano Salvador, un gran pianista y compositor fallecido, que fue compañero mío en el Grupo de Experimentación Sonora, a principios de los 70. José Carlos Acosta también viene del grupo de Emiliano. El resto son músicos habituales de Interactivo, ese elenco inmenso y variado que rodea habitualmente a Robertico Carcassés.

    A Haydée Milanés la vi nacer y ahora la admiro por su voz maravillosa, además de que heredó el prodigioso oído de su padre.

    Melvis hizo en 2008 una gira conmigo por 16 prisiones cubanas y la admiro y la quiero mucho. El resto son músicos de la sinfónica o alumnos del Instituto Superior de Arte, a los que siempre acudo.

    -En “Segunda cita” se permite una nueva visita a la realidad cubana con “Sea señora” a la que usted mismo definió como “un exabrupto” ¿qué podría aportar como reflexión acerca del presente de su patria?

    -“Sea señora” es un exabrupto porque salió como un borbotón. Es una de esas canciones que casi no se piensan, que ya están maduras cuando agarras la guitarra y brotan completas, de un tirón. Eso suele ocurrir cuando las ideas se han ido rumiando durante algún tiempo, antes de llevarlas a la práctica. Y es que a veces la realidad social no puede más -ni menos- que manifestarse.

    -En el flamante repertorio aparecen explícitos homenajes a Violeta Parra y a César Portillo ¿además de que los cita como referencias propias qué puntos en común encuentra entre ambos autores?

    -Ambos han sido genios de la canción popular, con obras que perdurarán mientras exista la costumbre de cantar.

    -¿Tiene planeado salir a tocar “Segunda cita” por escenarios del mundo? ¿Cómo serían esos recitales? Y, en ese caso ¿puede arriesgar cuándo nos tocará a los argentinos de poder escucharlo nuevamente en directo?

    -Si el disco gusta y veo que vale la pena salir a presentarlo, lo haría. Aunque para eso me tengo que poner de acuerdo con los músicos, porque todos tienen sus propios proyectos. Yo no quisiera condicionar un posible regreso a la Argentina a si gusta o si no gusta mi último disco. Ojalá no muy tarde tengamos la oportunidad de reencontrarnos.

    -¿Puede adelantarnos algunos de sus próximos proyectos musicales?

    -Ahora mismo escribo la música para “Afinidades”, la opera prima como directores de Jorge Perugorría y Vladimir Cruz. Después me espera más música para cine, para un filme animado llamado “Meñique”.

    Además estoy mezclando grabaciones inéditas que hice en los 80 con Afrocuba y en los 90 con Diákara. Son dos discos posibles para este año, con grupos semejantes en cuanto a calidad musical pero muy diferentes en sonoridad.

    Paralelamente estoy haciendo canciones que, hasta ahora, supongo que van a salir a guitarra y voz. Sigo haciendo canciones, me gusta mucho hacer canciones, no creo que pueda parar.

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  • Opinión

    Cuba, Silvio vs. Montaner y una anécdota asuncena

    Por Blas Brítez / Ultima Hora, Paraguay

    Hay dos periodistas de la derecha latinoamericana más ilustrada pero intransigente a los que de vez en cuando solía seguir: Andrés Oppenheimer y Carlos Alberto Montaner. El primero es de origen argentino y el segundo, cubano. Ambos hace algunos años participaban en un programa televisivo de análisis político. Recuerdo uno en especial, en 2003, con la presencia del renunciante presidente de Bolivia, Gonzalo Sánchez de Losada, quien sangraba por la herida que le habían infligido a sus afanes privatistas los movimientos sociales bolivianos. En su auxilio mediático habían acudido, desde un estudio de Miami, Oppenheimer y Montaner. Un comentario de este último desató en mí una mezcla de rabia y carcajada. Para él, el pueblo boliviano no tenía por qué protestar y demandar soberanía energética en el caso del gas, pues el hecho de que esté bajo suelo boliviano “es solamente un accidente de la naturaleza”, por lo que bien puede venir una “potencia extraña” a reclamar dicha riqueza natural. Había leído muchas opiniones suyas con las que no estaba de acuerdo antes, pero esto era el acabose. Y después de aquel comentario dejé de leerlo.

    En las últimas semanas lo volví a hacer. Mantuvo un debate, dentro de los límites del respeto es cierto, pero con obvias e inocultables diferencias entre sí, con el cantautor Silvio Rodríguez, a propósito de Cuba y el actual asedio mediático que vive por lo de siempre: los derechos humanos, la paja en el ojo ajeno que los Estados Unidos, la Unión Europea y sus medios de comunicación ven cada tanto, con las vestiduras rasgadas. Creo que Silvio salió ganando el debate, aun cuando hay críticas de Montaner que son atendibles. Así y todo, como es costumbre, la gran mayoría de los diarios importantes dieron amplio destaque a los argumentos de Montaner y recluyeron al desván del recuadrito a los de Silvio. Pueden buscar el debate completo en la web de El País, de Madrid: http://www.elpais.com.

    Pero eso no es todo. Recordé que a mediados de 2007 había roto mi promesa de mantenerme alejado de Montaner. Estaba en Asunción y me encargaron la tarea de entrevistarlo. Quise zafar pretextando cualquier cosa, pero no hubo caso. Ahí estaba frente a él en el lobby de un hotel. Me prometió “nada más que 10 minutos”, casi sin mirarme y con gesto de hastío. Terminamos hablando más de media hora. Solo se emocionó cuando llegó el fotógrafo: comenzaron a surgir las típicas poses de intelectual. Traté de hincarlo con preguntas respecto a su “sorprendente” teoría de que los países son pobres porque les gusta la pobreza. Me guardé una más filosa para el final: le pregunté sobre su supuesta participación en actos terroristas en los años sesenta en Cuba, contra el Gobierno de Fidel Castro, como afirman muchos. Montó en cólera, me llamó “asalariado de la Embajada castrista”. Cortó abruptamente el diálogo. Por algún medio hizo saber su queja a la Dirección de este Diario. La entrevista igual se publicó. El fotógrafo me preguntó: “¿Qué pio mba’e le preguntaste, Blasito? ¡Casi te pegó!”. No le quise responder: “Probablemente, la verdad”.

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  • Entrevistas

    Por la canción del libre albedrío

    El cantautor habla en su nuevo trabajo de la revolución cubana y su actualidad

    Por Verónica Pagés / De la Redacción de LA NACION.com.ar

    Hace poco menos de un mes, Silvio Rodríguez presentó Segunda cita, su último disco, en el que regala doce poemas/canciones que vuelven a tener un aire acústico, despojado y sencillo, más cercano a sus primeros trabajos y en el que no ahorra opinión. Con apabullante claridad, el músico continúa en las filas de los que defienden la revolución y a sus hombres, pero igualmente se permite criticar y desear ciertos cambios que a estas alturas considera necesarios. Pero son las críticas y los deseos de un hombre que conoce lo que fue Cuba y lo que se consiguió, y eso no lo hace dudar de que en la isla se está en el camino correcto: “Me parece muy bien que el mundo hable de lo que desee, y también que los cubanos hagamos lo mismo”, dijo en la conferencia de prensa en la que presentó su disco. Mucho de lo que sucedió ese día en el largo encuentro cobijado en la Casa de las Américas de La Habana giró sobre el tema político, no podía ser de otra manera teniendo en cuenta la realidad cubana de los últimos tiempos a la que Silvio le pone el pecho, el alma y toda su poesía en muchas de las letras de las bellísimas canciones que conforman este disco.

    Por momentos, es difícil saber si se trata de temas de amor romántico o de testimonio de amor revolucionario, pero ¿qué más da? El mismo devela -vía e-mail- desde Cuba la incógnita: “La canción es un arte participativo. Aspiro a que cada cual escuche las mías como su sensibilidad le indique. Para mí, es más que suficiente”.

    -Si uno se queda con el lado testimonial de la canción, este disco se presenta como el más “político” entre los últimos. ¿Es así? De hecho se lo dedica al medio siglo del triunfo revolucionario de 1959.
    -No veo este disco como más o menos político que otros. Lo que sí es obvio que algunas canciones hablan de asuntos urgentes de la Cuba actual. Es más evidente en temas como “Segunda cita” [“Quisiera enmendar los comienzos de todas las brumas. Quisiera empezar cada lienzo con mejor fortuna”]; en “Sea señora” [“Cuando las alas se vuelven herrajes, es hora de volver a hacer el viaje a la semilla de José Martí”], o en “Trovador antiguo” [“El nuevo trovador antiguo se acerca a la procesión. Le dice adiós al mundo ambiguo y pone pie en el caracol”], pero creo que esa motivación, de alguna forma, se pasea por casi todas las canciones, a veces más directamente y otras con más sutileza.

    -¿Qué tendría que cambiar en la isla para que sintiera que la revolución crece, avanza y se reinventa?
    -Durante los primeros 20 años, quizás un tiempo más, los ciudadanos sentíamos que la revolución jalaba de nosotros, que nos impelía hacia delante. Ahora uno siente que es la sociedad la que trata de jalar a la revolución. Yo creo que necesitamos encontrar el camino hacia un espíritu semejante al de entonces.

    -Hay una frase de “Bendita” que me impactó: “Y que opinar deje de ser jugar con dinamita”. ¿Qué tan lejos o qué tan cerca están en Cuba de que esto no sea así?
    -Creo que los espacios críticos se han ido ampliando cada vez más en Cuba, pero hace falta que esa verdad se generalice: que no se margine al que no opina igual, que exista el debate, aunque sea en términos antagónicos. A mí me parece que vamos a crecer con eso, que la revolución va a salir ganando y que también va a ganar el concepto universal de lo que es una revolución.

    -En el disco está la “Tonada del albedrío” y en “Sea señora” dice: “Hágase libre lo que fue deber”. A esta altura, ¿el libre albedrío no tendría que ser normal? Hablo de la isla, pero también del mundo en general.
    -Cuando yo tenía 14 años, en 1961, para mí era normal tener elementos de geografía, pero la familia que alfabeticé en la Ciénaga de Zapata no sabía que la tierra era redonda. Hay mucha desigualdad y mucha injusticia camuflada como “normal” en este mundo. Hay que llegar a otro estado de lo “normal” antes de hablar del libre albedrío.

    -¿Cómo vislumbra el futuro cercano de Cuba? ¿Piensa que el gobierno cubano está más abierto a escuchar? Hasta los que están lejísimos de ser detractores de la revolución están pidiendo cambios. ¿Llegarán?
    -El gobierno cubano, al menos en su mayoría, creo que está compuesto por hombres que antes que nada aman a su pueblo. En esa convicción se funda mi esperanza y por supuesto que mi apoyo.

    -Musicalmente, ¿qué lo volvió a llevar hacia un territorio musical mucho más despojado?
    -El trío de jazz, en sonoridad, viene a ser como el paso inmediato superior a la soledad del trovador y su guitarra. Además de que me gusta ese sonido, que es acústico, traté de no alterar mucho lo básico de las canciones. Fue algo que conversé y ensayé con los excelentes músicos que me acompañan: Roberto Carcassés, Oliver Valdés y Feliciano Arango.

    -Sacar un nuevo disco lo expone a hablar mucho más de Cuba y su realidad que de música. ¿No lo cansa?
    -No. Y pudiera decirse que me lo he buscado, por llevar cuatro décadas hablando lo que hablo y cantando lo que canto.

    Y afortunadamente, Silvio Rodríguez sigue imaginando, deseando, escribiendo y cantando para un día poder escribirle una nueva “carta” a Violeta Parra, en la que pueda llevarle mejores noticias, o ver el día en que los hombres se atrevan a ser “mínimamente ellos”: “Eso sería maravilloso y creo que precisamente esa es la idea que han tenido en mente los grandes revolucionarios”.

    SEGUNDA CITA
    Silvio Rodríguez
    Toma, Tonada del albedrío, Carta a Violeta Parra, San Petersburgo, Demasiado, Sea señora, El gigante, Huracán, Bendita (Yo fui una vez), Segunda cita, Antiguo, Dibujo en el agua.

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    “Segunda cita”, lo nuevo de Silvio Rodríguez, a la venta en formato digital

    El trovador cubano Silvio Rodríguez habla durante una rueda de prensa en La Habana (Cuba). EFE/Archivo El nuevo álbum del cantautor cubano Silvio Rodríguez, “Segunda cita”, que desde hace un mes se vende ya en Cuba, se pone desde hoy a la venta en formato digital a través de la tienda iTunes, distribuida por la Central Digital de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) de España.

    Se trata de un trabajo en el que canta, a lo largo de sus doce temas, a su vida, niñez y, en definitiva, a los recuerdos del compositor en forma de baladas, sones, danzeros, boleros e incluso un poco de rock.

    La Central Digital, distribuidora de toda la discografía de Rodríguez, será la encargada de lanzar en exclusiva este nuevo disco, aunque durante los dos primeros meses tan sólo lo hará a través de iTunes.

    La Central Digital, según informa la SGAE, es el mayor agregador de contenidos en español de repertorio independiente y comercializa sus trabajos en las tiendas digitales más importantes de la red.

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  • Opinión

    Carta abierta a Montaner de un internacionalista cubano en Etiopia

    Julián Gutiérrez Alonso

    He leído todo el intercambio entre Silvio Rodríguez y Carlos Alberto Montaner y como me siento aludido y calificado de asesino por el terrorista Montaner, me veo obligado a escribir mis opiniones.

    Ante todo creo que nuestro excelso poeta Silvio le ha respondido como se debe y ya es hora de que no malgaste más su precioso tiempo con tan execrable personaje y que nos deleite con sus maravillosas composiciones.

    Ahora bien Montaner, el terrorista confeso y condenado, ha acusado a un grupo de cubanos, entre los que me encuentro, de asesinos de miles de somalíes y, como es lógico en este tipo de personajes, acude a la mentira.

    Recordemos algo de historia, mejor contada que lo que puedo hacer yo en muchos escritos anteriores.

    En los finales de la década de los 70 Cuba le brindaba asesoría militar a Somalia y para esos fines se encontraban en ese país un grupo de asesores militares cubanos cuando decidieron invadir a Etiopía para satisfacer sus deseos geófagos de la Gran Somalia.

    Cuba hizo muchas gestiones desde el punto de vista diplomático, político y militar para que los dirigentes de ese país comprendieran el error que estaban cometiendo y para que no emprendieran la aventura sin ningún resultado. Esa infausta decisión hizo que los asesores cubanos se retiraran de Somalia.

    Con posterioridad Etiopía, invadido por Somalia, pidió la colaboración de Cuba en el área militar la que le fue ofrecida y llevó a un contingente, entre los cuales me encontraba yo, a participar en esa guerra que solo duró unos días hasta que se logró la retirada de los somalos hasta su país.

    No se de donde saca Montaner la cifra de miles de somalos muertos por las tropas cubanas pero ya su decisión de ocultar los motivos de esta guerra demuestran su insidia contra Cuba ocultando la verdad.

    Para mi es un insulto de su parte y puedo asegurarle que tanto yo como la gran mayoría de los que participamos en esa contienda, y que nos reunimos frecuentemente para recordar aquellos días, nos sentimos orgullosos de haber peleado junto al valeroso pueblo de Etiopía que nos mostró en todo momento su estirpe Abisinia y el por qué ese pueblo nunca pudo ser colonizado.

    Para finalizar les voy a copiar unas historias que escribí para estos encuentros de compañeros que estuvimos en la misión “Protesta de Baragua” y que demuestran lo que sentimos los que participaron y el insulto que representa para nosotros lo dicho por el terrorista Montaner.

    Misión Protesta de Baragua

    A principios del año 1978 las tropas cubanas acudieron al llamado del pueblo Etiope para defender su soberanía ante las apetencias invasoras de Somalia. Yo tuve el honor de ser incluido en ese grupo.

    Durante los 25 meses que permanecí en Etiopía, más los 39 días de preparación en Cuba, pude vivir momentos heroicos de dos pueblos hermanos que marcaron mi vida futura.

    Muchas veces he pensado que las generaciones por venir no deberían perderse esas vivencias que tanto marcaron mi vida. Siempre me digo, tengo que escribir estas experiencias para que no se pierdan pero, ¿cómo voy a hacerlo si yo no soy escritor?

    Hoy me decido a escribir algunos de estos testimonios y solo les pido que me perdonen mi desconocimiento como escritor, pueden estar seguros que lo que escriba lo haré con el corazón, seguro de la importancia que tendrán para las generaciones futuras estos testimonios.

    En este escrito quisiera hacer unos pocos relatos de tres hechos que considero fundamentales. Estos relatos no contienen la historia completa de mis experiencias en esta gesta que aún quedaría por escribirse.

    La Convicción Internacionalista del Pueblo Cubano

    A mediados de la década de los 70 se crea en el Municipio Plaza de la Revolución el “Batallón de la Guardia Plaza de la Revolución” también conocido por el Batallón de los militantes.

    Para crear este Batallón fuimos convocados los militantes del PCC y de la UJC en edad militar y residentes en el municipio Plaza, a la Escuela José Luis Arruñada. Al llegar al lugar nos preguntaban si estábamos dispuestos a cumplir misión Internacionalista y a los que respondían afirmativamente (no vi ninguno negarse aunque es probable que lo hubiera) los medían, ya que teníamos que tener una talla mínima, para poder aceptarnos. Si vi a muchos montar un tremendo berrinche porque no fueron aceptados por no tener la talla mínima. De ahí nos tomaban los datos y nos emplantillaban.

    Este batallón realizó varias actividades como la participación en el apoyo de seguridad del Comandante en Jefe durante una visita que realizó a Jamaica y otras.

    Por razones de mi trabajo cuando se realizaron estas actividades yo no pude participar en ellas ya que me encontraba en el extranjero. En enero de 1978 (unos dicen que fue el 5 otros que fue el 6 ya no lo recuerdo bien pero no creo que sea importante un día u otro) me citan al Comité Militar y me dicen que vaya preparado para salir en una misión. Al fin podría cumplir el sueño de muchos cubanos de pagar la deuda de internacionalismo que tenemos con la humanidad.

    Esa noche la pasamos en el Husillo formando el batallón. Allí comenzó lo que pudiéramos llamar un Vía Crucis pero que en realidad fue la primera huella que me marcó en esta etapa de mi vida “La convicción internacionalista del pueblo cubano”.

    Debido a mi no participación en las actividades anteriores parecía que no cabía en ninguna de las estructuras ya creadas con anterioridad. De esa manera, junto con otro grupo de compañeros, lo mismo nos ponían en una compañía que cuando llegaban los titulares nos sacaban y quedábamos sin ubicación. En ese pon y quita estuvimos hasta el amanecer en que nos ubicaron en una compañía y partimos para Jejenes.

    Ya en este lugar volvió a comenzar mi Vía Crucis y el de un grupo bastante grande de compañeros. Lo mismo nos incluían por la mañana en un pelotón que por la noche nos sacaban y pasábamos a estar de nuevo sin ubicación.

    En esta preparación había dos batallones, uno de reservistas y otro de reclutas del servicio militar y lo mismo te ubicaban en uno que en otro.

    De esa forma nos pasamos, un buen grupo de compañeros, los 39 días de preparación. En mi caso el mayor tiempo que estuve ubicado fue en el pelotón de zapadores del batallón de reclutas donde permanecí alrededor de una semana pero, en un momento se decidió que no irían zapadores y de nuevo pasé a ser desubicado. Solo dos días antes de terminar la preparación fue que fui ubicado como fusilero en el tercer pelotón de la tercera compañía y pude participar en la maniobra final y partir para Etiopía tres días después.

    Nunca olvidaré aquel grupo de cubanos que tuvo momentos en que no se tenía sobre ellos ningún control disciplinario, o sea que el que quisiera se podía marchar sin ningún problema. También hubo momentos en que incluso la comida no alcanzaba para todos y a nosotros nos daban lo que sobraba, pero aquel grupo permaneció firme buscando tener un puesto en esta misión.

    Nunca olvidaré a un muchacho de unos veintipico de años que siempre estuvo preocupado ya que en el ejercito el había tenido problemas disciplinarios por desobedecer ordenes que el consideraba injustas y que siempre pensó que por eso lo podrían excluir, lo cual sucedió ciertamente casi al final. La tristeza de la cara de ese joven cuando se marchaba por no tener la oportunidad de ocupar su puesto en la línea de combate nunca la olvidaré.

    La valentía del pueblo etiope – Mi primer contacto con los etíopes a través de sus soldados.

    A los pocos días de llegar a Etiopía y pasar por el punto de concentración de Arba partimos para el frente de batalla.

    Ya en Arba habíamos oído historias del primer combate en Arabí donde se decía que Etíopes con solo cuchillos habían capturado tanques del enemigo. Esto realmente en esos momentos lo vimos como exageraciones aunque después pudimos comprobar que podía ser verdad aunque se exagerara un poco.

    En Arba nos habían dicho también que los somalos usaban los uniformes del ejército soviético que nosotros conocíamos de Cuba. Por esa razón nos cambiaron la ropa por unos uniformes verde olivo que nos dijeron eran los que usaban los etíopes.

    El primer combate de Arabí fue una derrota para nuestras tropas y por esa razón, a los dos días de este primer combate se incorporan a las tropas que ya estaban allí un batallón cubano de tanques y el nuestro de infantería, con vista a desarrollar otro ataque.

    En medio del combate nos encontrábamos en una posición defensiva, aún dentro del BTR y vemos venir un soldado del lugar, primero que veíamos, y que venía paralelo a nosotros por el lado izquierdo a unos 10 metros del BTR. Tratamos de analizar si era somalo o etiope basándonos en las informaciones que habíamos recibido. ¿Qué estábamos viendo? un negro africano armado con un AK pero que por ropa traía un short todo raído lleno de parches de distintos colores y una camisa que no se podía determinar su color. O sea que podía ser cualquier cosa.

    Todos los que estábamos en las cuatro aspilleras que tiene el BTR en su lado izquierdo rastrillamos nuestros AK y ese africano que oyó el ruido que esto ocasiona se agacho en cuclillas, nos miró con cierto desprecio o tranquilidad, se volvió a levantar y siguió caminando. A ninguno nos dio por disparar, todos dijimos debe ser etiope.

    Por suerte después pudimos comprobar que los etíopes no tenían ningún uniforme y andaban en harapos, o sea que indiscutiblemente era etíope.

    Después de bajar del BTR y ocupar una posición en la segunda línea de combate volvimos a tener nuestra segunda experiencia. En ese lugar estuvimos desde las 2 hasta las 6 de la tarde en que cayó la noche y terminó el combate. En ese tiempo el tiroteo que se sentía, y que llegaba a nosotros en ocasiones, era realmente intenso. En medio de ese tiroteo empiezan a venir del frente soldados etíopes. Que pensamos de inmediato, que la cosa estaba tan caliente que estaban huyendo y empezamos a azuzarlos para que volvieran al frente.

    Sorpresa, al llegar hasta nosotros, nos enseñan por señas el único cargador que tenían vacío y nos piden que les demos balas. Cuando nos damos cuenta de lo que nos pedían les dimos algunas balas que cogían y volvían para el frente. Como lo que le dimos en esa primera vez fueron unas pocas balas al poco rato volvieron pidiendo mas balas. Ya en esa ocasión les dimos una mayor cantidad de balas e incluso tratamos de darles cargadores completos que no aceptaban. Hubo algunos de estos soldados que en su ir y venir cayeron heridos pero siguieron viniendo.

    Ese día pudimos comprobar el heroísmo del pueblo etiope y ya nadie dudo de que pudieran haber capturado tanques solo con cuchillos

    Después del combate de Arabí parte de las tropas cubanas que participaron en esta batalla y una división etiope avanzaron por la Meseta del Ogaden después de pasar por el famoso paso de Golocha y Legüenaje y avanzaron en 10 días alrededor de 700 kms. Esa división etiope solo uno de esos días pudo montar en camiones, el resto del tiempo fue a pie. Mientras tanto nosotros íbamos en nuestros BTR y los tanques.

    En varias ocasiones nuestra columna paraba para esperar a los etíopes y cuando estos nos pasaban por el lado caminando y muchas veces casi corriendo, nos pedían agua que rápidamente tratábamos de darle a riesgo de quedarnos sin ella. ¿Sería posible para un cubano negarles el agua a esos soldados por no quedarse sin ella?

    Agradecimiento de los etíopes hacia los cubanos

    Durante los 25 meses que pasé en Etiopía, la mayoría después de la guerra, tuve la oportunidad de vivir muchas muestras de agradecimiento a los cubanos por parte del pueblo etiope, pero hubo dos que me marcaron y que son las que hoy voy a contarles.

    En Etiopía todo el que estudia aprende el inglés por lo que una parte de la población domina este idioma. Por mi conocimiento del inglés, después de la guerra, el jefe de Retaguardia de mi batallón me pidió que lo ayudara como traductor para ir a los pueblos a comprar los suministros que necesitaba la tropa.

    Encontrándome un día en una tienda de la ciudad de Dire Dawa, que visitábamos frecuentemente, y donde trabajaba un muchacho de menos de 20 años y que dominaba bien el inglés, se encontraba una señora mayor que no dominaba el inglés y que a través de este muchacho nos preguntó de donde éramos, donde estábamos y muchas cosas mas y nos mostró su agradecimiento por todo lo que estábamos haciendo.

    El jefe de Retaguardia me pidió que le dijera al muchacho que lo íbamos a llevar para Jijiga, que era donde nosotros estábamos en la frontera con Somalia y la respuesta de este muchacho fue contundente. “Si Uds. están allá defendiendo mi país, por qué no voy a ir yo, con el mayor gusto iría”. Que lección.

    Durante los meses de septiembre a diciembre del 78 estuve trabajando en una casa de visita en Amaresa y al regreso a Jijiga pasé a trabajar como comprador en la Brigada. Este trabajo me dio la oportunidad de relacionarme con el pueblo y aquí tuve la segunda experiencia.

    En mis viajes de compra yo visitaba una o dos veces a la semana la fábrica de refrescos Coca Cola de Dire Dawa. Aquí conocí e hice una buena amistad con el sanitario de la fábrica que hablaba muy buen inglés. En este intercambio yo fui dominando poco a poco el amareña que era el idioma principal del país.

    En febrero del 79 durante una visita a la fábrica de Coca Cola iba con un catarro muy fuerte y mi amigo sanitario me llevó a su enfermería y me dio un pomo de jarabe y me pidió que lo escondiera ya que el no podía darme ningún medicamento de la fábrica.

    Saliendo de allí le di las gracias y este amigo se agachó cogió un poco de tierra en sus manos y me dijo algo en amareña. Yo no lo entendí y le pedí que me lo repitiera en inglés y me dijo. Mira, hace un año por estos días los somalos tenían rodeada Dire Dawa y amenazaban con tomarla. Muchos de los que vivían aquí decidieron abandonar la ciudad y solo unos pocos, entre ellos yo, decidimos quedarnos aquí y morir si era necesario en nuestra tierra. En ese momento llegaron Uds. los cubanos y detuvieron a los somalos y los llevaron hasta sus fronteras. Hoy Uds. están aquí y cuando se vayan no se van a llevar ni este poco de tierra que tengo aquí en mi mano. Eso no lo olvidarán ni mis hijos ni mis nietos. Por tanto que gracias tú me das.

    Cada vez que cuento este hecho me erizo completo. Como este sencillo hombre de ese pueblo podía en ese momento predecir lo que iba a suceder.

    Hechos como estos y muchos más que podría contarles cualquier día, pagan con creces cualquier sufrimiento, hambre, sed, falta de baño y muchas dificultades más que podíamos haber pasado.

    Cada día crecerá mas en nuestro pueblo y en todo el mundo los sentimientos internacionalistas y de solidaridad que ayudarán a lograr un mundo mejor que es posible.

    Julián Gutiérrez Alonso
    Red de Universidades en Solidaridad con los CINCO “La Casa de los CINCO”
    http://5heroes.cujae.edu.cu/

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    Silvio Rodríguez y 200 artistas cubanos rechazan ‘campaña’ de EEUU y UE

    (AFP) LA HABANA — El cantautor cubano Silvio Rodríguez abrió el sábado en La Habana el concierto ‘por la Patria’, en el que participaron unos 200 artistas e intelectuales en rechazo a lo que denominan la “campaña” de Estados Unidos y la Unión Europea (UE) para desestabilizar Cuba.

    Ante más de 1.000 personas, Silvio Rodríguez leyó su texto “Preguntas de un trovador que sueña”, en el cual fustiga a Estados Unidos, el Partido Popular (PP) y el grupo Prisa, de España, así como a problemas de la Cuba actual, como la emigración de jóvenes.

    “Si el flautista de Hamelín partiera con todos nuestros hijos ¿comprenderíamos que se nos va el futuro?”, leyó el músico sin acudir al canto y la guitarra, como muchos esperaban.

    El concierto busca responder las críticas y repercusión mediática que levantó la muerte del preso político Orlando Zapata, el 23 de febrero, tras 85 días de huelga de hambre para pedir mejoras carcelarias.

    La muerte de Zapata y otra huelga de hambre, iniciada al día siguiente por Guillermo Fariñas en reclamo de la liberación de 26 presos políticos enfermos, desataron la condena de Estados Unidos, el Parlamento Europeo y otros Gobiernos, que piden la liberación de los prisioneros políticos cubanos.

    “Si un huelguista de hambre exigiera que (el presidente de Estados Unidos, Barack) Obama levantara el bloqueo ¿lo apoyaría el Grupo (de medios español) Prisa?”, se preguntó al trovador en referencia a la publicación de críticas por diarios y medios de ese grupo español.

    “Con este concierto, nos unimos en defensa de la nación cubana y de la verdad; con su espíritu estamos expresando nuestro amor a la Patria que defenderemos siempre y, con la nobleza de este acto de fe”, dijo por su parte la poeta Nancy Morejón.

    El concierto de La Habana fue simultáneo a otro en el antiguo cuartel Moncada, en Santiago de Cuba, sudeste, donde según la radio local, acudieron miles de espectadores.

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    Silvio Rodríguez defiende un “gobierno de ancianos” en Cuba

    (AFP) LA HABANA — El trovador Silvio Rodríguez defendió la existencia de “un gobierno de ancianos” en Cuba y afirmó que la oposición no tiene apoyo entre los cubanos de la isla, en un artículo publicado este sábado en el sitio digital Cubadebate.

    “No me molesta un gobierno de ancianos. En muchas culturas antiguas tener edad, por la sensatez inmanente, era un requisito para gobernar”, expresa Rodríguez, en referencia a la generación histórica que dirige la revolución, encabezada por Fidel Castro, de 83 años, y el presidente Raúl Castro, de 78.

    “A través de una trayectoria de más de 40 años, he señalado lo que he considerado criticable del proceso revolucionario. En otras he apoyado este proceso, sin caer jamás en el servilismo o el panfleto. No hay dualidad en esto”, dice Rodríguez en su artículo, una réplica al escritor anticastrista Carlos Alberto Montaner, residente en España.

    Figura emblemática del movimiento de la Nueva Trova, Rodríguez, de 63 años, declaró recientemente, al presentar su último disco “Segunda Cita”, que Cuba “pide a gritos una revisión de montones de cosas, de montones de conceptos, hasta instituciones”.

    El cantautor, quien actuó en 2008 en 16 prisiones al frente de un grupo de 30 artistas, señala que “la oposición, en las prisiones, enfrenta el mismo drama que en las calles: no tienen pueblo, sus posiciones los alejan de las masas”.

    El 23 de febrero murió en La Habana el opositor Orlando Zapata tras 85 días de huelga de hambre en prisión, por mejoras de las condiciones carcelarias, lo que provocó una ola internacional de críticas a Cuba, cuyo Gobierno considera “una campaña” orquestada por Estados Unidos y la Unión Europea.

    Rodríguez, que encabeza este sábado un concierto en La Habana en rechazo a esa “campaña”, añade que “los malos tratos” en las prisiones a que se refieren los anticastristas “no tienen nada que ver con la mucha preocupación que vimos en las autoridades carcelarias de todos los penales que visitamos”.

    Mostró su desacuerdo por los “actos de repudio” que los seguidores del Gobierno realizan contra los opositores, pero, dijo “los cubanos de Miami hacen lo mismo”. “Debe ser la parte triste de nuestro karma”, estimó.

    Encontró “lógico” que familiares de los presos, como las Damas de Blanco, se manifiesten a favor de su libertad, pero dijo que no le parece “muy honesto que reciban ayuda económica de otro gobierno y mucho menos de connotados terroristas, como parece ser el caso de ciertas señoras”.

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