Category Archives: Opinión

Invitación

Opinión
Creo que la Revolución Cubana dignificó a nuestro país y a los cubanos. Y que el Gobierno Revolucionario ha sido el mejor gobierno de nuestra Historia.
Sí: antes de la Revolución La Habana estaba mucho más pintada, los baches eran raros y uno caminaba calles y calles de tiendas llenas e iluminadas. Pero ¿quiénes compraban en aquellas tiendas? ¿Quiénes podían caminar con verdadera libertad por aquellas calles? Por supuesto, los que “tenían con qué” en sus bolsillos. Los demás, a ver vidrieras y a soñar, como mi madre, como nuestra familia, como la mayoría de las familias cubanas. Por aquellas avenidas fabulosas sólo se paseaban los “ciudadanos respetables”, bien considerados en primer lugar por su aspecto. Los harapientos, los mendigos, casi todos negros, tenían que hacer rodeos, porque cuando un policía los veía en alguna calle “decente”, a palos los sacaban de allí.
Esto lo vi con mis propios ojos de niño de 7 u 8 años y lo estuve viendo hasta que cumplí 12, cuando triunfó la Revolución.
En la esquina de mi casa había dos bares, en uno de ellos, a veces, en vez de cenar, nos tomábamos un batido. En varias ocasiones pasaron marines, cayéndose de borrachos, buscando prostitutas y metiéndose con las mujeres del barrio. A un joven vecino nuestro, que salió a defender a su hermana, lo tiraron al suelo, y cuando llegó la policía ¿con quién creen que cargaron? ¿Con los abusadores? Pues no. A patadas por los fondillos se llevaron a aquel joven universitario que, lógicamente, después se destacaba en las tánganas estudiantiles.
Ahí están las fotos de un marine meando, sentado en la cabeza de la estatua de Martí, en el Parque Central de nuestra Capital.
Eso era Cuba, antes del 59. Al menos así eran las calles de la Centrohabana que yo viví a diario, las del barrio de San Leopoldo, colindante con Dragones y Cayo Hueso. Ahora están destruidas, me desgarra pasar por allí porque es como ver las ruinas de mi propia infancia. Lo canto en “Trovador antiguo”. ¿Cómo pudimos llegar a semejante deterioro? Por muchas razones. Mucha culpa nuestra por no haber visto los árboles, embelesados con el bosque, pero culpa también de los que quieren que regresen los marines a vejar la cabeza de Martí.
Estoy de acuerdo en revertir los errores, en desterrar el autoritarismo y en construir una democracia socialista sólida, eficiente, con un funcionamiento siempre perfectible, que se garantice a sí misma. Me niego a renunciar a los derechos fundamentales que la Revolución conquistó para el pueblo. Antes que nada, dignidad y soberanía, y asimismo salud, educación, cultura y una vejez honorable para todos. Quisiera no tener que enterarme de lo que pasa en mi país por la prensa de afuera, cuyos enfoques aportan no poca confusión. Quisiera que mejoraran muchas cosas que he dicho y otras que no.
Pero, por encima de todo, no quiero que regrese aquella ignominia, aquella miseria, aquella falsedad de partidos políticos que cuando tomaban el poder le entregaban el país al mejor postor. Todo aquello sucedía al tibio amparo de la Declaración de los Derechos Humanos y de la Constitución de 1940. La experiencia pre-revolucionaria cubana y la de muchos otros países demuestra lo que importan los derechos humanos en las democracias representativas.
Muchos de los que hoy atacan la Revolución, fueron educados por ella. Profesionales emigrados, que comparan forzadamente las condiciones ideales de “la culta Europa”, con la hostigada Cuba. Otros, más viejos, quizá alguna vez llegaron a “ser algo” gracias a la Revolución y hoy se pavonean como ideólogos pro capitalistas, estudiosos de Leyes e Historia, disfrazados de humildes obreros. Personalmente, no soporto a los “cambiacasacas” fervorosos; esos arrepentidos, con sus cursitos de marxismo y todo, que eran más papistas que el Papa y ahora son su propio reverso. No les deseo mal, a nadie se lo deseo, pero tanta inconsistencia me revuelve.
La Revolución, como Prometeo (le debo una canción con ese nombre), iluminó a los olvidados. Porque en vez de decirle al pueblo: cree, le dijo: lee. Por eso, como al héroe mitológico, quieren hacerle pagar su osadía, atándola a una remota cumbre donde un buitre (o un águila imperial) le devore eternamente las entrañas. Yo no niego los errores y los voluntarismos, pero no sé olvidar la vocación de pueblo de la Revolución, frente a agresiones que han usado todas las armas para herir y matar, así como los más poderosos y sofisticados medios de difusión (y distorsión) de ideas.
Jamás he dicho que el bloqueo tiene toda la culpa de nuestras desgracias. Pero la existencia del bloqueo no nos ha dado nunca la oportunidad de medirnos a nosotros mismos.
A mí me gustaría morir con las responsabilidades de nuestras desdichas bien claritas.
Por eso invito a todos los que aman a Cuba y desean la dignidad de los cubanos, a gritar conmigo ahora, mañana, en todas partes: ¡Abajo el bloqueo!
Silvio Rodríguez
Published by:

Cortina de albahaca

Opinión
Un grupo de artistas y escritores españoles ha lanzado una plataforma para democratizar a Cuba. Y cuando un cubano opina diferente, decretan que sus argumentos son cortinas de humo de la dictadura que padece y lo comparan con los franquistas. Pero los dioses parecen haberles castigado. Porque, precisamente por haberse atrevido a investigar los crímenes del franquismo, el Consejo General del Poder Judicial acaba de suspender al juez Baltasar Garzón de la Audiencia Nacional de España. Esta sentencia es un golpe durísimo a una democracia desde la que se pretende juzgar o mandar a juzgar los supuestos defectos ajenos, pero ojo con quien toque a los propios.

El veto a Garzón, considerado un héroe, ocurre en el mismo país que hace pocos años dio al mundo una verdadera lección de democracia, al votar contra el partido gobernante que los metió en una guerra injusta, haciendo oídos sordos a enormes manifestaciones populares. Personalmente no me explico cómo estas personalidades han llegado a la conclusión de que la política hacia Cuba debe ser la del aislamiento y el bloqueo. Es como si desconocieran que hace medio siglo esa misma política no ha logrado mover ni un milímetro la determinación de la mayoría de los cubanos.

Por otra parte, los cubanos también queremos cambios, pero consensuados por nosotros. Esas transformaciones ocurrirán más temprano o más tarde y la única política capaz de acelerarlas es el fin del bloqueo. Todo lo que se nos haga con asedio y presiones no podremos considerarlo a nuestro favor, sino como un insulto a nuestra autodeterminación, una injerencia inadmisible en nuestras vidas. Tantas agresiones y amenazas nos han enseñado que la supervivencia pasa por una sociedad orgánica, íntegra, indivisible. Así hemos salido airosos de embates artificiales y naturales. Pero sabemos que somos el resultado de un apremio, por vivir acosados. No creemos en un gobierno centralizado para siempre. Más bien solemos verlo como un concepto de emergencia, un mal necesario que el camino de la emancipación nacional nos ha impuesto para sobrevivir. El fin del bloqueo nos despejará profundamente, creando condiciones para que avancemos también en el concepto democrático. Subrayo que no quiero decir que sólo sin el bloqueo seremos más democráticos, sino que estoy seguro de que así lo conseguiremos más pronto.

La flamante plataforma propone aislar aún más a Cuba y agravar nuestra ya precaria economía. Pretende convencer al mundo de que la asfixia resolverá nuestros problemas. Su hipotético éxito significaría mucho más sufrimiento para nuestro pueblo, que lleva medio siglo enfrentando todo tipo de dificultades. Nuestra larga experiencia enpropuestas foráneas nos dice que esta acción no es más que un nuevo artilugio para obligarnos a hacer lo que otros consideran que debemos hacer. Partiendo de que se trata de personas bien intencionadas, no sé cómo no entienden la ofensa de pretender que nos volvamos como ellos, con las reservas que despiertan esas democracias de banqueros ladrones y ejércitos ocupantes. Para colmo, cuando respondemos que no estamos de acuerdo, pretenden negarnos el derecho a que se nos escuche, porque todo lo que no razone como ellos –dicen– viene contaminado de dictadura.

Capitaneados por un gran escritor peruano con un largo historial reaccionario, ciertos intelectuales españoles han decidido gastar más horas elucubrando cómo hacernos daño que investigando hasta qué punto viven en una democracia. Algunos parecen más preocupados por Orlando Zapata –un hombre que tuvo el valor de escoger su propia muerte y enfrentarla–, que de los más de 100 mil españoles asesinados en la era de Franco. Es triste ver lo poco que les interesa profundizar en la realidad cubana, cuando sus conclusiones son las mismas que las de los peores enemigos de nuestra dignidad. Por eso acabo admitiendo que esta página efectivamente es una cortina, no de humo pero sí de albahaca, contra la fetidez de su pretendida salvación.

Texto del trovador cubano enviado el 15 de mayo al diario El País, de España.

Published by:

Del apremio de la metáfora al cambio social en Cuba

Opinión

Leo, con pavor, el artículo “Aquella ofensiva”, de Guillermo Rodríguez Rivera. Un bloque de prosa extraño, pero sencillo y de muy potable lectura, que parte de la interpretación de un verso de una canción del nuevo disco –“Segunda Cita”- de Silvio Rodríguez y lleva, casi directamente, a la necesidad de incorporar el trabajo privado individual y de pequeñas y medianas empresas en Cuba.

Ejemplo de cuán polifacéticos y atrevidos solemos ser los cubanos, cansado de esperar en vano por la comparecencia del cuarto bate regular ideal: el economista avezado, -y para seguir la coda del lenguaje beisbolero del artículo de referencia-, el bateador emergente escritor, filólogo y profesor Guillermo Rodríguez Rivera, se lanza a la caja de bateo. Tiene a su favor el haber captado de inmediato la metáfora del trovador. Rodríguez Rivera ha vivido lo necesario como para saber de qué van las señas del amigo de generación. Quizás para otros -economistas y sociólogos incluidos-, el verso no pase de ser una franca alusión al proceso revolucionario en sí, o al burocratismo. Y punto. O punto y seguido. Sin embargo, he ahí su mérito, Rodríguez Rivera responde a la suave indirecta de la metáfora del cantautor como los economistas y sociólogos no han sabido responder a la angustia más que evidente de un proceso que pide, a todas luces y a puro grito, un cambio para mejor.

Esa la primera cosa que me da pavor del artículo publicado en la página de la UNEAC y en Rebelión: que sean los poetas y no los economistas y no los sociólogos y ni siquiera los políticos los que entren a la caja de bateo de lo que se va hacer con la economía cubana; que no se debata a foro abierto sobre un tema que signará el destino y la felicidad o la desgracia de todo un pueblo, que se malgaste, a toda pipa, tanta formación universitaria ofrecida, regalada, sudada.

Yo no sé si la privatización de los servicios menores será la solución al problema económico cubano. Ni tengo elementos ni me corresponde batear ese tenedor enmarañado. Pero sí me toca decir, por lo menos, que siento pavor de esa política de rebobinación alocada que puede sobrevenir, de la pérdida del pleno empleo, de la reducción de plantillas. Mi sencilla experiencia de trabajadora y ciudadana, me susurra que las “burbujas laborales” dependen mucho de la inadecuada distribución del trabajo, del mal diseño e indefinición de tareas, de la falta de proyectos de dirección y acción eficaces que establezcan directrices inteligentes y generen bienes y nuevos empleos.

Mi experiencia de cubana de a pie, me dice que allí donde entró la economía no-estatal, quedamos fuera unos cuantos. Y como no se trata precisamente de quiénes sino, en lo fundamental, de cuántos, creo que la carga que pedía Villena –que era también “para que nuestros hijos no mendiguen de hinojos”-, no era una carga desesperada.

Gleyvis Coro Montanet

Rebelion.org

Published by:

Carta abierta a Silvio Rodríguez y a Carlos Alberto Montaner

Opinión

En las últimas semanas he estado al tanto de la controversia generada entre el cantautor Silvio Rodríguez y el periodista Carlos Alberto Montaner. Esto ocurre en momentos en que Cuba está siendo objeto de una de las más fuertes campañas mediáticas que se hayan efectuado. Entonces como buen cubano he decidido participar.

Silvio: Varias generaciones te conocemos, tú sueñas, creas incansablemente, cantas y compones asombrosas canciones. Tus cualidades más relevantes han sido mantener perennemente una actitud crítica a lo que consideras debes ser cambiado y una posición consecuente ante la vida, eres de esos hombres que en los momentos peligrosos y difíciles “quieren seguir jugando a lo perdido” y sigues imaginando travesuras en tu afán de “multiplicar panes y peces”. De los que no temen  a las amenazas de ser arrastrado por sobre rocas y proclama a todos los vientos la “necedad de vivir sin tener precio”. Como creador, nunca has auxiliado ingenuamente a la reacción internacional en sus propósitos de desaparecer a la revolución entre las llamas. No permitirás que tu obra se incinere también en esos fuegos.

Montaner: Haciendo un recorrido por tu pasado voy a comenzar con un artículo reciente que apareció en el periódico Granma  www.granma.cu del periodista canadiense Jean Guy Allard donde informaba sobre tu historia personal. En el artículo sobresalen algunos aspectos que deseo puntualizar:

¿Es cierto o no, que el 26 de diciembre de 1960, fuiste arrestado en La Habana junto con otros 16 terroristas porque pertenecías a una red que ponía bombas en tiendas y cines de la ciudad?  ¿Es verdad o no que en julio del 2007, el terrorista y agente de la CIA Antonio Veciana (famoso por su vinculación a frustrados atentados contra Fidel) confirmó en un programa en la radio  de Miami, que las llamadas “petacas incendiarias” y otros artefactos terroristas encontrados al “grupo de Montaner”, procedían de los talleres de la CIA?

¿Fuiste o no condenado a una larga sentencia de prisión por terrorismo? ¿Escapaste del centro de detención?  ¿En Miami, ratificaste tus vínculos con la CIA en una entrevista con el periodista Ángel de Jesús Piñera de la revista Avance, publicada el 27 de abril de 1962, al admitir que pertenecías a la jefatura nacional de Acción y Sabotaje de Rescate Estudiantil, afiliado a las redes subversivas y terroristas activadas por la CIA en Cuba? ¿Integraste en abril de 1962, las filas de la CIA?

¿Es cierto lo que aparece en un texto de la agencia UPI, del 20 de julio de 1963, retomado por el New York Times, en el que se recalca cómo te declaras “portavoz” de las Unidades Militares Cubanas del Ejército de Estados Unidos conformadas por la CIA?.

No voy a referirme a que también se te vincula a la muerte del sacerdote jesuíta Ignacio Ellacuría y de sus colegas (predicadores de la Teología de la Liberación), por los furibundos ataques que les hicieras unos días antes de que los asesinaran el 16 de noviembre de 1989 militares salvadoreños.

Si quieres o no responder, lo dejo a tu albedrío y a tu conciencia. Estas informaciones pueden ser demostradas y comprobadas.

Silvio Rodríguez preguntó en su poema ”¿si los miles de cubanos que perdimos familia /en atentados de la CIA hiciéramos una carta de denuncia / la firmaría Carlos Alberto Montaner?”.  En tu primera misiva manifestaste que sí lo harías. Te resultó fácil responder, aunque tu comportamiento en todos estos años ha demostrado lo contrario. Voy a modificar la pregunta hecha por Silvio llevándola de un hipotético futuro a un pasado real y comprobable por todos. ¿Has firmado aunque sea una carta por causas nobles? Vamos a precisar cuál ha sido tu posición ante relevantes hechos que han ocurrido en los últimos 40 años.

¿Has criticado a los terroristas de la CIA, que a su vez son los de la mafia cubano americana de Miami, por ser los causantes de la muerte de 3 mil cubanos en actos violentos? ¿Has firmado alguna declaración o desarrollado alguna campaña contra los autores confesos de la voladura en pleno vuelo de un avión de cubana de aviación con 73 pasajeros civiles en 1976? Rolando Bosh y Luis Posada Carriles han ratificado en Estados Unidos ante las cámaras de TV su responsabilidad en el atentado. ¿Por casualidad, son ustedes amigos? Es posible que respondas utilizando sofismas o retóricas huecas, pero con seguridad jamás has hecho nada a favor de estas denuncias.

¿Y sobre la guerra contra Irak? ¿Que has dicho sobre la agresión a Afganistán? ¿Y qué de las aberraciones que se cometieron en las cárceles de Estados Unidos en Abu Ghraib? ¿Y sobre los miles de “muertes colaterales” que provocan los aviones de Estados Unidos en Irak y Afganistán? ¿O dicho algo sobre el genocidio del ejército israelí contra los palestinos?.Allí existen más de 7 mil presos y se les aplican torturas. ¿Reprochaste las invasiones de Estados Unidos a la liliputiense Granada o a Panamá? ¿Has criticado que en la cárcel de Guantánamo torturan a los prisioneros? ¿Hiciste campañas contra las dictaduras latinoamericanas? Qué puedes decir sobre las tiranías de los Somoza o la de Pinochet o la de los militares argentinos?  ¿Has criticado los vuelos secretos de la CIA en Europa? Sería un excelente tema para El País.

¿Y sobre el maltrato a las decenas de miles de inmigrantes? ¿No hay un sin número de cárceles secretas en España? ¿Qué hay con el ajusticiamiento en unos pocos años de más de 1000 reos en Estados Unidos?  ¿Y las palizas que infirió la policía danesa a los manifestantes en Copenhague? Conozco que apoyas apasionadamente a los golpistas hondureños que luego de tomar el poder asesinan a los opositores civiles.

Falta averiguar tu posición en cuanto la dictadura de Franco. Vives en España. El dictador murió siendo un anciano luego de detentar el poder durante 36 años. Asesinó a miles de ciudadanos españoles y fusiló a revolucionarios presos. De acuerdo a los parámetros que dices defender, fue un blanco perfecto para tus “análisis” críticos y campañas.

Las respuestas son conocidas de antemano. Con este triste pasado, cómo eres capaz de responder a Silvio que firmarías una carta denuncia a la CIA.  Le mentiste a Silvio Rodríguez y a todos. No puedes ser honesto en tus preguntas y respuestas, porque jamás has tenido una sola  acción a favor de una causa meritoria. No has defendido nunca la libertad, la independencia y la soberanía de los pueblos. Sin ética y principios siempre has atacado a quienes luchan por la igualdad y la justicia social. Lo señalado antes puede ser comprobado por medio de Google, Yahoo u otros buscadores internacionales.

¿No te preguntas el por qué nunca han podido con la revolución cubana? José Martí, poco antes de arribar a Cuba sobre un pequeño bote en un mar embravecido, andaba por las calles de Nueva York con los zapatos rotos y llevaba en los bolsillos el dinero recaudado centavo a centavo entre los obreros tabacaleros de Tampa. Esos fondos eran para organizar la expedición de La Fernandina, la que fuera abortada por el gobierno de Estados Unidos. En el 1895, los generales Antonio Maceo, Máximo Gómez, Calixto García y otros patriotas y en 1956, Fidel, el Che y Raúl organizaron sus expediciones para regresar a Cuba con los escasos recursos obtenidos de donaciones de humildes revolucionarios. En todos los casos estos hombres vinieron a ofrendar sus vidas. Nunca le pidieron ayuda al Imperio. ¿El secreto?  Ideales por los que morir, amor a Cuba, valor, ética, desinterés, honradez.

Los terroristas de antes y los “disidentes” de ahora han reconocido y reconocen que reciben paga del gobierno de Estados Unidos para actuar en contra la revolución cubana. Ahora aplican una nueva modalidad que consiste en otorgar, a través de instituciones internacionales, premios a los “disidentes” acompañados de grandes sumas de dinero. El ejemplo más destacado (no el único) es el de Yoani Sánchez, quien por esta vía ha obtenido un total de 80 mil dólares. Caudal que guarda celosamente y no paga siquiera los impuestos  establecidos. Por cierto impresiona la prosperidad que has alcanzado como periodista. Conocemos que tienes dos viviendas una propiedad horizontal en Brickell Avenue, Miami y la otra en El Retiro, Madrid. Deberá ser  muy costoso para tus bolsillos los viajes entre estas residencias.

Vivimos en un mundo desigual e injusto donde unos miles de familias absurdamente ricas saquean al resto de la humanidad, para disfrutar una riqueza ostentosa e insensata. Un planeta en que aumenta el poder de las transnacionales y su lucha por saquear a otros países. En donde crece la fuerza del complejo militar-industrial; el número de bases de Estados Unidos en el extranjero llega a 800 y se eleva incontenible la producción y venta de armas. En un mundo que peligra a causa de un sistema económico social irracional, que en búsqueda de ganancias estimula el consumismo y destruye a pasos de gigante el medio ambiente lo que hace posible la eliminación de la especie humana.

En el que disminuyen apresuradamente los campesinos, garantía del cuidado de la naturaleza y crecen inmensas e hipertrofiadas ciudades con sus cinturones de favelas, las que se harán imposibles de administrar. Un mundo donde existen millones de hambrientos y analfabetos, sin viviendas, médicos, escuelas, agua, electricidad, teléfono, carreteras. En el que veremos surgir nuevas y mortíferas epidemias gracias a la explotación disparatada de los recursos. Donde son comunes la explotación del trabajo infantil, la xenofobia, la discriminación de los negros y de la mujer.

En el que crece la explotación, el trabajo precario, las prohibiciones de organizarse en sindicatos, los despidos masivos, el perenne desempleo y la falta de seguro y asistencia social (en los del G-7 y en otros países europeos sucumbe irremediablemente el estado de bienestar social, disminuye (y disminuirá) el poder adquisitivo y su nivel de vida). En donde las guerras actuales (y las que aparecerán  ya que el sistema las necesita), han provocado en los últimos 50 años decenas de millones de muertos. Donde se extiende y a veces  predomina la inseguridad ciudadana, los asaltos, secuestros y asesinatos, el crimen organizado, el tráfico de drogas y de armas, el comercio de órganos de niños, la trata de mujeres, la prostitución de adultos y de niños, la pedofilia y la pornografía infantil. En donde, los gobiernos de los países ricos inventan estratagemas sobre el terrorismo para asustar  a sus pueblos y así eliminar paulatinamente sus libertades democráticas. Y la tortura por parte de las autoridades se torna una práctica normal en muchos de ellos. En el que la tortura por parte de las autoridades se torna una práctica normal en muchos países. En un mundo en el que prepondera la más amplia de las corrupciones, y los banqueros, empresarios y funcionarios gubernamentales se enriquecen ilimitadamente.  Un mundo ciego en el que para sostener la riqueza de 20 países (los que tanto admiras) el sistema requiere mantener en el subdesarrollo al resto de la humanidad. Una realidad incuestionable que demuestra como el sistema capitalista ha demostrado su incapacidad para solucionar los problemas del mundo y  está y estará en el futuro sumido en una agónica y permanente crisis estructural.

¿Cómo te atreves, en medio de un universo a todas luces enloquecido, injusto y desigual, que se encamina a una tragedia, a mentir y juzgar a Cuba? País en el que estos horrores no se manifiestan o lo hacen en formas mucho más atenuadas, aunque tú y los iguales a ti propaguen calumnias incesantemente.

Si no conociéramos que eres un agente pagado por la CIA serían ridículas y descabelladas tus acometidas. No niego los muchos errores de la revolución en estos 50 años. Sólo se comprenden por lo inédito del experimento, el acoso permanente al que se ha visto sometida Cuba y a una buena dosis de quimeras y utopías que tenían como fin hacer mas libres, dignos y justos a los hombres.

Hablas con absoluta devoción de la “libertad de prensa”.  No pasan de 6 ó 7 las agencias internacionales de países ricos, que son responsables de más del 90% de la información que se recibe en los hogares de todo el mundo.

¿Quienes trazan los criterios editoriales de El País?  Los dueños ricos dictan las líneas editoriales y los periodistas las cumplen o son expulsados a la calle.

Un puñado de grandes corporaciones controlan las agencias informativas, la prensa, los canales de TV, las emisoras de radio y la producción de filmes en todo el planeta. Todos estos poderosos medios pertenecen a empresarios y accionistas, quienes  invariablemente son reaccionarios y a través de ellos divulgan su ideología y estigmatizan a los que no piensan igual. Entonces, “la libertad de prensa” a que te refieres es la “libertad de los dueños” para publicar de acuerdo a sus intereses. De acuerdo a tu tan ponderada libertad de prensa ¿Escribiste alguna crítica sobre los 650 periodistas asesinados en la América Latina de 1977 hasta la fecha?  Solo en Colombia murieron 136. Acaba de ser asesinado el 7mo periodista en Honduras.

¿Recuerdas cuando el gobierno de Estados Unidos y la mafia cubano americana organizaban y estimulaban el secuestro de barcos y aviones cubanos para llevarlos a Estados Unidos? ¿Que pasó entonces? Ciudadanos estadounidenses y de todo el mundo, comenzaron a secuestrar aviones comerciales poniendo en peligro  la seguridad de sus pasajeros. Esta epidemia terminó cuando  Cuba anunció que devolvería a los Estados Unidos a los que secuestraran un avión y lo trajeran a Cuba. Ojalá no ocurra de nuevo algo parecido y en vez de secuestrar aviones, los presos políticos, comunes y los inmigrantes o sea, cualquiera de los que las autoridades vejan, maltratan y mantienen hacinados en prisiones inadecuadas, opten por huelgas de hambre como forma de protestar.

Uno de tus temas favoritos es el de la democracia. ¿Recuerdas cuando la mayoría de los estadounidenses no querían la guerra contra Irak? Anoche conocí por la “gran prensa” que la mayoría de los alemanes no quieren que sus soldados estén en Afganistán, pero siguen allí… ¿No recuerdas que hace unos años la mayoría de los españoles no querían involucrarse en la guerra contra Irak? He usado conscientemente varias veces la palabra “mayoría”. ¿La Democracia no es el gobierno de la mayoría? Al parecer hay “fallos democráticos” en Estados Unidos y en Europa.

¿Cuál democracia donde la mayoría de los electores no determina nada luego de emitir su voto cada x años? ¿Qué democracia si los gobernantes hacen cosas que la mayoría de sus electores no quiere? O será que la democracia del sistema capitalista es igual a la de los griegos. Pero los helenos no engañaban a nadie. Todos sabían que en las “polis” no votaban las mujeres, los no nacidos en la ciudad, ni los esclavos. ¿Cuantos votan en la democracia de Estados Unidos? Solo la mitad de los electores concurren a las urnas y el Presidente es electo por solo uno de cada cuatro estadounidenses. Un candidato al Congreso necesita invertir unos 7 millones de dólares en su campaña, para lograr ser electo senador. Es sabido como Bush (hijo), le robó a Al Gore las elecciones presidenciales en el 2000.

Es absurdo como arremetes contra la democracia socialista cubana, cuando hay tanta corrupción en los procesos electorales de occidente. El sistema electoral cubano es imperfecto y con reales necesidades de cambios para hacerlo mejor. Pero en ningún  otro país del mundo, el pueblo comienza a partir de sus zonas de residencia a proponer y a elegir  libremente a sus dirigentes, sin la participación o tutela del partido y campañas de publicidad millonarias.

Otro de los ataques preferidos es argüir que la revolución necesita del bloqueo para achacarle la difícil situación que sufre el país y así excusar sus errores. Es una declaración gastada, risible e incierta. Una persona inteligente comprende que Estados Unidos no elimina su bloqueo porque si lo hiciera la economía cubana se fortalecería. Recuerdo las palabras de Fidel cuando de manera jocosa comparaba el bloqueo con un hombre que amarrado de pies y manos era tirado al mar. Entonces, los que lo habían lanzado al agua gritaban al unísono y en jolgorio: “miren, no nada”.

¿No llama la atención que pese al bloqueo que dura ya 50 años, el apoyo del gobierno estadounidense con sumas millonarias a la reacción interna (declarado públicamente), las agresiones terroristas y las campañas ideológicas que realizan los medios occidentales contra Cuba no hayan podido derrotar a un pequeño pueblo que solo pide lo dejen construir en paz su modelo propio de socialismo? ¿No será que nuestra experiencia con todas sus imperfecciones, tiene muchas conquistas que mostrar, posee fuerzas propias y es considerado por muchos un hermoso proyecto (ahora en proceso de mejorarse) que algún día deberá ser emprendido por la humanidad si no quiere perecer?

Como ciudadano cubano quiero expresar algunas reflexiones al calor de los ataques que se realizan contra mi país.

La Revolución Cubana ha mostrado una vez más su capacidad de resistir los embates del enemigo, y resurgir como Ave Fénix. No debe sorprendernos que quizás algún día demos gracias a esta “campaña” (en la que participa con denuedo Carlos Alberto Montaner) por las experiencias que nos deja. Esta maniobra  intenta convertir a un “preso común” en un mártir ideológico; a una “bloguera oportunista, sin cultura y talento” enriquecida al calor de sus maniobras, en una valiente, experimentada y sagaz  periodista luchadora por la libertad (sugiero leer “Conversaciones con la bloguera Yoani Sánchez por Salim Lamrani  publicado el 14 de abril en Rebelión) y a unas llamadas “Damas de Blanco”, que reciben paga (reconocido por ellas ante las cámaras de televisión) del propio gobierno de los Estados Unidos y de los terroristas de la mafia cubano americana, en emulas de las dignas Madres argentinas de la Plaza de Mayo.

Se ha demostrado lo prioritario y determinante que es el mantener a la revolución en las calles, el impulsar los actos de apoyo en los centros de trabajo, en universidades y escuelas, el realizar actos culturales y políticos de compromiso revolucionario, que debemos prolongar hasta que derrotemos esta agresión desatada por los medios y las agencias enemigas.

Estamos inmersos en un nuevo mundo digital y hay que aprender a batallar en este original y cada vez más importante escenario. El ciberespacio no se lo podemos dejar a los enemigos que poseen un inmenso arsenal mediático. Y no olvidar que existe una nueva generación de cubanos que del socialismo solo ha conocido el Período Especial con sus dificultades, y pueden no valorar en todo su alcance las grandes conquistas de la Revolución dado a que no conocieron el pasado. Para ello se requiere rediseñar y adecuar la estrategia de lucha de ideas con todos los medios que poseemos (que no son pocos si los sabemos usar con inteligencia). Una estrategia que contemple una mayor y real “participación” de los jóvenes en el combate ideológico y político. Dar rienda suelta a su desbordante imaginación, entusiasmo y conocimiento de las nuevas tecnologías.

Los intelectuales revolucionarios, que constituyen la mayoría  y son claves en esta lucha,  pueden ser mucho más activos en el combate ideológico. Hacer realidad lo que expresara Raúl y elevar sin miedos el papel de la crítica y la cultura del debate. Aumentar el rol de los periodistas y la crítica desde el punto de vista revolucionario. Adoptar la iniciativa e informar primero sobre nuestros problemas antes que los medios extranjeros. Estimular la crítica y la discusión entre revolucionarios y el enfrentamiento directo con los contrarrevolucionarios. Valorar como realzar una mejor divulgación de nuestra realidad en el extranjero. Es indispensable continuar elevando nuestro orgullo de patriotas y revolucionarios cubanos, especialmente entre nuestros jóvenes.

Silvio: Hay una anécdota que me place contar: un escritor mediocre, adversario de Rubén Darío, publicó fuertes y repetidas críticas al poeta. Ante la preocupación de un amigo que lo instaba a responderle de inmediato y de igual forma, Rubén se negó y en voz baja y mirada maliciosa le dijo: ¿quieres inmortalizarlo? De seguro al pasar un centenar de años los cubanos te seguirán evocando y escucharán emocionados tus canciones. Nadie recordará a Montaner. Y si alguna vez alguien se refiere a él, será por este singular debate entre un patriota de corazón y artista excepcional y un periodista que como los condotieros de la Italia papal vendía, no su lanza y sí su pluma y su honra al mejor postor.

Saludos respetuosos,

Francisco Martínez, Ingeniero
http://lapolillacubana.wordpress.com

Comp. fotg. RCBáez_¿Oíste, Montaner?

Published by:

Cuba, Silvio vs. Montaner y una anécdota asuncena

Opinión

Por Blas Brítez / Ultima Hora, Paraguay

Hay dos periodistas de la derecha latinoamericana más ilustrada pero intransigente a los que de vez en cuando solía seguir: Andrés Oppenheimer y Carlos Alberto Montaner. El primero es de origen argentino y el segundo, cubano. Ambos hace algunos años participaban en un programa televisivo de análisis político. Recuerdo uno en especial, en 2003, con la presencia del renunciante presidente de Bolivia, Gonzalo Sánchez de Losada, quien sangraba por la herida que le habían infligido a sus afanes privatistas los movimientos sociales bolivianos. En su auxilio mediático habían acudido, desde un estudio de Miami, Oppenheimer y Montaner. Un comentario de este último desató en mí una mezcla de rabia y carcajada. Para él, el pueblo boliviano no tenía por qué protestar y demandar soberanía energética en el caso del gas, pues el hecho de que esté bajo suelo boliviano “es solamente un accidente de la naturaleza”, por lo que bien puede venir una “potencia extraña” a reclamar dicha riqueza natural. Había leído muchas opiniones suyas con las que no estaba de acuerdo antes, pero esto era el acabose. Y después de aquel comentario dejé de leerlo.

En las últimas semanas lo volví a hacer. Mantuvo un debate, dentro de los límites del respeto es cierto, pero con obvias e inocultables diferencias entre sí, con el cantautor Silvio Rodríguez, a propósito de Cuba y el actual asedio mediático que vive por lo de siempre: los derechos humanos, la paja en el ojo ajeno que los Estados Unidos, la Unión Europea y sus medios de comunicación ven cada tanto, con las vestiduras rasgadas. Creo que Silvio salió ganando el debate, aun cuando hay críticas de Montaner que son atendibles. Así y todo, como es costumbre, la gran mayoría de los diarios importantes dieron amplio destaque a los argumentos de Montaner y recluyeron al desván del recuadrito a los de Silvio. Pueden buscar el debate completo en la web de El País, de Madrid: http://www.elpais.com.

Pero eso no es todo. Recordé que a mediados de 2007 había roto mi promesa de mantenerme alejado de Montaner. Estaba en Asunción y me encargaron la tarea de entrevistarlo. Quise zafar pretextando cualquier cosa, pero no hubo caso. Ahí estaba frente a él en el lobby de un hotel. Me prometió “nada más que 10 minutos”, casi sin mirarme y con gesto de hastío. Terminamos hablando más de media hora. Solo se emocionó cuando llegó el fotógrafo: comenzaron a surgir las típicas poses de intelectual. Traté de hincarlo con preguntas respecto a su “sorprendente” teoría de que los países son pobres porque les gusta la pobreza. Me guardé una más filosa para el final: le pregunté sobre su supuesta participación en actos terroristas en los años sesenta en Cuba, contra el Gobierno de Fidel Castro, como afirman muchos. Montó en cólera, me llamó “asalariado de la Embajada castrista”. Cortó abruptamente el diálogo. Por algún medio hizo saber su queja a la Dirección de este Diario. La entrevista igual se publicó. El fotógrafo me preguntó: “¿Qué pio mba’e le preguntaste, Blasito? ¡Casi te pegó!”. No le quise responder: “Probablemente, la verdad”.

Published by:

Carta abierta a Montaner de un internacionalista cubano en Etiopia

Opinión

Julián Gutiérrez Alonso

He leído todo el intercambio entre Silvio Rodríguez y Carlos Alberto Montaner y como me siento aludido y calificado de asesino por el terrorista Montaner, me veo obligado a escribir mis opiniones.

Ante todo creo que nuestro excelso poeta Silvio le ha respondido como se debe y ya es hora de que no malgaste más su precioso tiempo con tan execrable personaje y que nos deleite con sus maravillosas composiciones.

Ahora bien Montaner, el terrorista confeso y condenado, ha acusado a un grupo de cubanos, entre los que me encuentro, de asesinos de miles de somalíes y, como es lógico en este tipo de personajes, acude a la mentira.

Recordemos algo de historia, mejor contada que lo que puedo hacer yo en muchos escritos anteriores.

En los finales de la década de los 70 Cuba le brindaba asesoría militar a Somalia y para esos fines se encontraban en ese país un grupo de asesores militares cubanos cuando decidieron invadir a Etiopía para satisfacer sus deseos geófagos de la Gran Somalia.

Cuba hizo muchas gestiones desde el punto de vista diplomático, político y militar para que los dirigentes de ese país comprendieran el error que estaban cometiendo y para que no emprendieran la aventura sin ningún resultado. Esa infausta decisión hizo que los asesores cubanos se retiraran de Somalia.

Con posterioridad Etiopía, invadido por Somalia, pidió la colaboración de Cuba en el área militar la que le fue ofrecida y llevó a un contingente, entre los cuales me encontraba yo, a participar en esa guerra que solo duró unos días hasta que se logró la retirada de los somalos hasta su país.

No se de donde saca Montaner la cifra de miles de somalos muertos por las tropas cubanas pero ya su decisión de ocultar los motivos de esta guerra demuestran su insidia contra Cuba ocultando la verdad.

Para mi es un insulto de su parte y puedo asegurarle que tanto yo como la gran mayoría de los que participamos en esa contienda, y que nos reunimos frecuentemente para recordar aquellos días, nos sentimos orgullosos de haber peleado junto al valeroso pueblo de Etiopía que nos mostró en todo momento su estirpe Abisinia y el por qué ese pueblo nunca pudo ser colonizado.

Para finalizar les voy a copiar unas historias que escribí para estos encuentros de compañeros que estuvimos en la misión “Protesta de Baragua” y que demuestran lo que sentimos los que participaron y el insulto que representa para nosotros lo dicho por el terrorista Montaner.

Misión Protesta de Baragua

A principios del año 1978 las tropas cubanas acudieron al llamado del pueblo Etiope para defender su soberanía ante las apetencias invasoras de Somalia. Yo tuve el honor de ser incluido en ese grupo.

Durante los 25 meses que permanecí en Etiopía, más los 39 días de preparación en Cuba, pude vivir momentos heroicos de dos pueblos hermanos que marcaron mi vida futura.

Muchas veces he pensado que las generaciones por venir no deberían perderse esas vivencias que tanto marcaron mi vida. Siempre me digo, tengo que escribir estas experiencias para que no se pierdan pero, ¿cómo voy a hacerlo si yo no soy escritor?

Hoy me decido a escribir algunos de estos testimonios y solo les pido que me perdonen mi desconocimiento como escritor, pueden estar seguros que lo que escriba lo haré con el corazón, seguro de la importancia que tendrán para las generaciones futuras estos testimonios.

En este escrito quisiera hacer unos pocos relatos de tres hechos que considero fundamentales. Estos relatos no contienen la historia completa de mis experiencias en esta gesta que aún quedaría por escribirse.

La Convicción Internacionalista del Pueblo Cubano

A mediados de la década de los 70 se crea en el Municipio Plaza de la Revolución el “Batallón de la Guardia Plaza de la Revolución” también conocido por el Batallón de los militantes.

Para crear este Batallón fuimos convocados los militantes del PCC y de la UJC en edad militar y residentes en el municipio Plaza, a la Escuela José Luis Arruñada. Al llegar al lugar nos preguntaban si estábamos dispuestos a cumplir misión Internacionalista y a los que respondían afirmativamente (no vi ninguno negarse aunque es probable que lo hubiera) los medían, ya que teníamos que tener una talla mínima, para poder aceptarnos. Si vi a muchos montar un tremendo berrinche porque no fueron aceptados por no tener la talla mínima. De ahí nos tomaban los datos y nos emplantillaban.

Este batallón realizó varias actividades como la participación en el apoyo de seguridad del Comandante en Jefe durante una visita que realizó a Jamaica y otras.

Por razones de mi trabajo cuando se realizaron estas actividades yo no pude participar en ellas ya que me encontraba en el extranjero. En enero de 1978 (unos dicen que fue el 5 otros que fue el 6 ya no lo recuerdo bien pero no creo que sea importante un día u otro) me citan al Comité Militar y me dicen que vaya preparado para salir en una misión. Al fin podría cumplir el sueño de muchos cubanos de pagar la deuda de internacionalismo que tenemos con la humanidad.

Esa noche la pasamos en el Husillo formando el batallón. Allí comenzó lo que pudiéramos llamar un Vía Crucis pero que en realidad fue la primera huella que me marcó en esta etapa de mi vida “La convicción internacionalista del pueblo cubano”.

Debido a mi no participación en las actividades anteriores parecía que no cabía en ninguna de las estructuras ya creadas con anterioridad. De esa manera, junto con otro grupo de compañeros, lo mismo nos ponían en una compañía que cuando llegaban los titulares nos sacaban y quedábamos sin ubicación. En ese pon y quita estuvimos hasta el amanecer en que nos ubicaron en una compañía y partimos para Jejenes.

Ya en este lugar volvió a comenzar mi Vía Crucis y el de un grupo bastante grande de compañeros. Lo mismo nos incluían por la mañana en un pelotón que por la noche nos sacaban y pasábamos a estar de nuevo sin ubicación.

En esta preparación había dos batallones, uno de reservistas y otro de reclutas del servicio militar y lo mismo te ubicaban en uno que en otro.

De esa forma nos pasamos, un buen grupo de compañeros, los 39 días de preparación. En mi caso el mayor tiempo que estuve ubicado fue en el pelotón de zapadores del batallón de reclutas donde permanecí alrededor de una semana pero, en un momento se decidió que no irían zapadores y de nuevo pasé a ser desubicado. Solo dos días antes de terminar la preparación fue que fui ubicado como fusilero en el tercer pelotón de la tercera compañía y pude participar en la maniobra final y partir para Etiopía tres días después.

Nunca olvidaré aquel grupo de cubanos que tuvo momentos en que no se tenía sobre ellos ningún control disciplinario, o sea que el que quisiera se podía marchar sin ningún problema. También hubo momentos en que incluso la comida no alcanzaba para todos y a nosotros nos daban lo que sobraba, pero aquel grupo permaneció firme buscando tener un puesto en esta misión.

Nunca olvidaré a un muchacho de unos veintipico de años que siempre estuvo preocupado ya que en el ejercito el había tenido problemas disciplinarios por desobedecer ordenes que el consideraba injustas y que siempre pensó que por eso lo podrían excluir, lo cual sucedió ciertamente casi al final. La tristeza de la cara de ese joven cuando se marchaba por no tener la oportunidad de ocupar su puesto en la línea de combate nunca la olvidaré.

La valentía del pueblo etiope – Mi primer contacto con los etíopes a través de sus soldados.

A los pocos días de llegar a Etiopía y pasar por el punto de concentración de Arba partimos para el frente de batalla.

Ya en Arba habíamos oído historias del primer combate en Arabí donde se decía que Etíopes con solo cuchillos habían capturado tanques del enemigo. Esto realmente en esos momentos lo vimos como exageraciones aunque después pudimos comprobar que podía ser verdad aunque se exagerara un poco.

En Arba nos habían dicho también que los somalos usaban los uniformes del ejército soviético que nosotros conocíamos de Cuba. Por esa razón nos cambiaron la ropa por unos uniformes verde olivo que nos dijeron eran los que usaban los etíopes.

El primer combate de Arabí fue una derrota para nuestras tropas y por esa razón, a los dos días de este primer combate se incorporan a las tropas que ya estaban allí un batallón cubano de tanques y el nuestro de infantería, con vista a desarrollar otro ataque.

En medio del combate nos encontrábamos en una posición defensiva, aún dentro del BTR y vemos venir un soldado del lugar, primero que veíamos, y que venía paralelo a nosotros por el lado izquierdo a unos 10 metros del BTR. Tratamos de analizar si era somalo o etiope basándonos en las informaciones que habíamos recibido. ¿Qué estábamos viendo? un negro africano armado con un AK pero que por ropa traía un short todo raído lleno de parches de distintos colores y una camisa que no se podía determinar su color. O sea que podía ser cualquier cosa.

Todos los que estábamos en las cuatro aspilleras que tiene el BTR en su lado izquierdo rastrillamos nuestros AK y ese africano que oyó el ruido que esto ocasiona se agacho en cuclillas, nos miró con cierto desprecio o tranquilidad, se volvió a levantar y siguió caminando. A ninguno nos dio por disparar, todos dijimos debe ser etiope.

Por suerte después pudimos comprobar que los etíopes no tenían ningún uniforme y andaban en harapos, o sea que indiscutiblemente era etíope.

Después de bajar del BTR y ocupar una posición en la segunda línea de combate volvimos a tener nuestra segunda experiencia. En ese lugar estuvimos desde las 2 hasta las 6 de la tarde en que cayó la noche y terminó el combate. En ese tiempo el tiroteo que se sentía, y que llegaba a nosotros en ocasiones, era realmente intenso. En medio de ese tiroteo empiezan a venir del frente soldados etíopes. Que pensamos de inmediato, que la cosa estaba tan caliente que estaban huyendo y empezamos a azuzarlos para que volvieran al frente.

Sorpresa, al llegar hasta nosotros, nos enseñan por señas el único cargador que tenían vacío y nos piden que les demos balas. Cuando nos damos cuenta de lo que nos pedían les dimos algunas balas que cogían y volvían para el frente. Como lo que le dimos en esa primera vez fueron unas pocas balas al poco rato volvieron pidiendo mas balas. Ya en esa ocasión les dimos una mayor cantidad de balas e incluso tratamos de darles cargadores completos que no aceptaban. Hubo algunos de estos soldados que en su ir y venir cayeron heridos pero siguieron viniendo.

Ese día pudimos comprobar el heroísmo del pueblo etiope y ya nadie dudo de que pudieran haber capturado tanques solo con cuchillos

Después del combate de Arabí parte de las tropas cubanas que participaron en esta batalla y una división etiope avanzaron por la Meseta del Ogaden después de pasar por el famoso paso de Golocha y Legüenaje y avanzaron en 10 días alrededor de 700 kms. Esa división etiope solo uno de esos días pudo montar en camiones, el resto del tiempo fue a pie. Mientras tanto nosotros íbamos en nuestros BTR y los tanques.

En varias ocasiones nuestra columna paraba para esperar a los etíopes y cuando estos nos pasaban por el lado caminando y muchas veces casi corriendo, nos pedían agua que rápidamente tratábamos de darle a riesgo de quedarnos sin ella. ¿Sería posible para un cubano negarles el agua a esos soldados por no quedarse sin ella?

Agradecimiento de los etíopes hacia los cubanos

Durante los 25 meses que pasé en Etiopía, la mayoría después de la guerra, tuve la oportunidad de vivir muchas muestras de agradecimiento a los cubanos por parte del pueblo etiope, pero hubo dos que me marcaron y que son las que hoy voy a contarles.

En Etiopía todo el que estudia aprende el inglés por lo que una parte de la población domina este idioma. Por mi conocimiento del inglés, después de la guerra, el jefe de Retaguardia de mi batallón me pidió que lo ayudara como traductor para ir a los pueblos a comprar los suministros que necesitaba la tropa.

Encontrándome un día en una tienda de la ciudad de Dire Dawa, que visitábamos frecuentemente, y donde trabajaba un muchacho de menos de 20 años y que dominaba bien el inglés, se encontraba una señora mayor que no dominaba el inglés y que a través de este muchacho nos preguntó de donde éramos, donde estábamos y muchas cosas mas y nos mostró su agradecimiento por todo lo que estábamos haciendo.

El jefe de Retaguardia me pidió que le dijera al muchacho que lo íbamos a llevar para Jijiga, que era donde nosotros estábamos en la frontera con Somalia y la respuesta de este muchacho fue contundente. “Si Uds. están allá defendiendo mi país, por qué no voy a ir yo, con el mayor gusto iría”. Que lección.

Durante los meses de septiembre a diciembre del 78 estuve trabajando en una casa de visita en Amaresa y al regreso a Jijiga pasé a trabajar como comprador en la Brigada. Este trabajo me dio la oportunidad de relacionarme con el pueblo y aquí tuve la segunda experiencia.

En mis viajes de compra yo visitaba una o dos veces a la semana la fábrica de refrescos Coca Cola de Dire Dawa. Aquí conocí e hice una buena amistad con el sanitario de la fábrica que hablaba muy buen inglés. En este intercambio yo fui dominando poco a poco el amareña que era el idioma principal del país.

En febrero del 79 durante una visita a la fábrica de Coca Cola iba con un catarro muy fuerte y mi amigo sanitario me llevó a su enfermería y me dio un pomo de jarabe y me pidió que lo escondiera ya que el no podía darme ningún medicamento de la fábrica.

Saliendo de allí le di las gracias y este amigo se agachó cogió un poco de tierra en sus manos y me dijo algo en amareña. Yo no lo entendí y le pedí que me lo repitiera en inglés y me dijo. Mira, hace un año por estos días los somalos tenían rodeada Dire Dawa y amenazaban con tomarla. Muchos de los que vivían aquí decidieron abandonar la ciudad y solo unos pocos, entre ellos yo, decidimos quedarnos aquí y morir si era necesario en nuestra tierra. En ese momento llegaron Uds. los cubanos y detuvieron a los somalos y los llevaron hasta sus fronteras. Hoy Uds. están aquí y cuando se vayan no se van a llevar ni este poco de tierra que tengo aquí en mi mano. Eso no lo olvidarán ni mis hijos ni mis nietos. Por tanto que gracias tú me das.

Cada vez que cuento este hecho me erizo completo. Como este sencillo hombre de ese pueblo podía en ese momento predecir lo que iba a suceder.

Hechos como estos y muchos más que podría contarles cualquier día, pagan con creces cualquier sufrimiento, hambre, sed, falta de baño y muchas dificultades más que podíamos haber pasado.

Cada día crecerá mas en nuestro pueblo y en todo el mundo los sentimientos internacionalistas y de solidaridad que ayudarán a lograr un mundo mejor que es posible.

Julián Gutiérrez Alonso
Red de Universidades en Solidaridad con los CINCO “La Casa de los CINCO”
http://5heroes.cujae.edu.cu/

Published by:

El principe Rodriguez

Noticias Opinión

He dudado muy mucho antes de escribir este artículo. Primero quería hacer una carta abierta a Quim Monzó pero definitivamente no me gusta esta costumbre tan poco elegante de “te lo digo a ti Pedro para que me oiga Juan”. En segundo lugar Silvio Rodríguez ya es mayorcito para defenderse solo y quién soy yo para meterme donde nadie me ha llamado.

Pero de alguna manera, y antes de que una legión de fanáticos bombardeen con descalificaciones personales a mi paisano por su artículo El sapo Rodríguez, —fascista, mal escritor, gusano, fracasado, sordo intelectual y otras lindezas—, quisiera contarles a ustedes alguna cosa sobre Quim Monzó y a Monzó algo sobre Silvio.

Quim Monzó (Barcelona 1952) es por encima de todo —aunque parezca poco creíble si leen el artículo de referencia— uno de los mejores escritores catalanes vivos y uno de los columnistas más considerados en este país. Monzó es ocurrente, ameno, irónico y hasta cáustico, capaz de sacarle la punta y los colores a cualquier hecho, ya sea trascendental o cotidiano. Leer alguno de sus artículos o novelas obliga siempre a la reflexión desde la desmitificación y la iconoclasia frecuentemente cubiertas con una pátina de humor irreverente, a veces negro.

Pero en El sapo Rodríguez —lo digo con todo el respeto y admiración que me merece —, a Quim Monzó se le ha ido la mano con la capa de pintura.

En primer lugar ha caído en el error —en el que ha caído la mayor parte de la prensa occidental—, de afirmar que ésta es la primera crítica de Silvio al régimen cubano. Silvio, como buen creador, siempre ha sido crítico con el poder. Ya en el 1969 tuvo que enrolarse en un barco pesquero cubano —el Playa Girón— huyendo de las consecuencias de sus propias palabras.

Sugiero la audición —o la lectura— de canciones como Mientras tanto (1967), que le causó un disgusto en la televisión cubana, o Epistolario del subdesarrollo (1969), entre otras muchas que no cito para no aburrir en exceso.

Eduardo Carrasco cuenta que a finales de los sesenta, siendo director de Quilapayún, que “durante nuestra estadía (en Cuba), algunas de las personas que nos atendían, nos sugirieron que no entráramos en relaciones con Silvio Rodríguez, porque en ese momento, él estaba políticamente cuestionado”, aspecto que fue confirmado por Silvio en una entrevista a Jaime Saruski: “Quilapayún en ese momento no se acercó porque creyó lo que les dijeron: que éramos un grupo de indisciplinados, de desviados políticamente porque lo que nos gustaba era el rock. También les dijeron que éramos drogadictos.”

Y si con esto no basta, sugiero también el repaso a la hemeroteca de CANCIONEROS.COM: Silvio II(08/02/2008), Silvio Rodríguez considera que Cuba necesita líderes con sangre joven (31/07/2009) o Silvio Rodríguez: «Un país sin jóvenes está destinado a ser una sombra, un fantasma» (19/02/2010).

Si a Silvio Rodríguez se le ha considerado “la voz del régimen” es porque las críticas siempre han salido desde dentro de la Revolución, o como dijo en sus declaraciones: “sigo teniendo muchas más razones para creer en la revolución, que para creer en sus detractores”. Frase que, por cierto el Granma utilizó como titular y La Vanguardia relegó al último párrafo de un largo artículo. Dos casos paradigmáticos de cómo puede tergiversarse la información faltando a la verdad sin necesidad de mentir.

En segundo lugar no deja de sorprenderme que un escritor con la acidez y la capacidad de analizar y dar la vuelta a las cosas como Monzó, se deje llevar por el manido tópico de creer que la música cubana es sólo eso que se escucha en los bares de turistas de La Habana y que un cantautor por el sólo hecho de serlo haga canciones “blandengues”, de “sensibilidad sensiblera” que induzcan al sueño.

Créanme —aunque les cueste los que nunca lo han leído—, que Monzó no suele hacer concesiones al tópico, ni al chiste fácil y que suele recurrir a una sutil inteligencia cuando quiere criticar alguna cosa.

En tercer lugar, la bromita —insisto tan alejada de su estilo— de asociar al Presidente de Italia con Silvio Rodríguez por mera coincidencia en el nombre, me parece pueril e indigna de la inteligencia —que la tiene y mucha— de Quim Monzó. Yo tuve una novia que se llamaba María y —créanme— era muy puta.

Para finalizar, está claro que no creo que Silvio sea un sapo. Para los que sí lo crean, una última sugerencia: acérquense y bésenlo. Igual se convierte en un príncipe.

Xavier Pintanel
Director de CANCIONEROS.COM

Published by: